Religión

15.967.000Población

390.759 Km2Área

Leer el informe
keyboard_arrow_down

homekeyboard_arrow_rightZimbabue

Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

El preámbulo de la Constitución de Zimbabue de 2013[1] reconoce «la supremacía de Dios Altísimo, en cuyas manos está nuestro futuro» e implora su «guía». Reconoce igualmente (capítulo 1, artículo 3) «los diversos valores culturales, religiosos y tradicionales de la nación» y los derechos [de los individuos]. Asimismo, garantiza en el artículo 60 «el derecho a la libertad de conciencia, en el que están incluidos los derechos de pensamiento, opinión, religión y creencia, tanto en público como en privado, individual o colectivamente». El mismo artículo declara: «Nadie puede ser obligado a prestar juramento contrario a su religión o creencia, o de forma contraria a su religión o creencia».

El artículo 60 afirma también: «Los padres y tutores de los menores de edad tienen derecho a determinar, de acuerdo con sus creencias, la educación moral de sus hijos, siempre que no perjudique los derechos que esta Constitución reconoce a los hijos, entre los que se incluyen los derechos a la educación, la salud, la seguridad y el bienestar». Además, reconoce el derecho de las comunidades religiosas a «establecer instituciones en las que se imparta formación religiosa, incluso si dicha institución recibe subvenciones o cualquier otra ayuda económica del Estado».

Por su parte, la Ley de Orden Público y Seguridad de 2002[2] restringe de forma efectiva la libertad de reunión y asociación, y exige permiso policial para la convocatoria de reuniones y manifestaciones públicas. Concede a la policía autoridad para imponer toques de queda arbitrarios y prohíbe toda crítica al presidente. Aunque esta ley deja fuera las actividades y actos religiosos, en la práctica, el Gobierno etiqueta como «política» cualquier tipo de reunión (incluidas las religiosas) que considere crítica contra el ZANU-PF, el partido gobernante. Esta ley se ha utilizado en diferentes ocasiones para justificar que la policía interrumpiera encuentros religiosos alegando que los organizadores no habían solicitado licencia a las autoridades.

No hay ninguna ley que obligue a los grupos religiosos a registrarse. No obstante, los grupos que gestionan colegios o centros de salud deben registrarse en el ministerio competente. Todos los grupos religiosos pueden solicitar el estatus que les permite disfrutar de exenciones fiscales y exención de aranceles en el Departamento de Aduanas. Estas solicitudes suelen concederse sin demasiadas complicaciones.

El Gobierno observa como fiestas nacionales la Pascua y la Navidad.

Incidentes

El 25 de septiembre, un pastor evangélico llamado Evan Mawarire fue llevado a juicio, acusado de intentar derrocar al Gobierno, después de las manifestaciones de 2016 contra la gestión económica del presidente Robert Mugabe. El pastor fue arrestado en el aeropuerto de Harare el 1 de febrero de 2017. Mediante el movimiento #ThisFlag, había pedido a sus conciudadanos que permanecieran en casa y los instó a denunciar los problemas económicos y el hecho de que el Gobierno no hubiese pagado a los empleados. Finalmente, el 29 de noviembre fue absuelto de todos los cargos. La decisión del Tribunal Supremo llegó una semana después de que el presidente Mugabe, que llevaba gobernando cerca de 40 años, fuese derrocado por el ejército de Zimbabue. La juez del Tribunal Supremo Priscilla Chigumba explicó en la sentencia: «No hay pruebas de que [Mawarire] instara a una expulsión violenta del Gobierno»[3]. El motivo real de llevar a juicio al pastor Mawarire parece haber sido su activismo social, más que su condición de líder religioso.

La Iglesia católica representa una minoría, en torno al 10 % de la población, pero siempre se ha considerado que tiene una gran influencia en Zimbabue. Durante el período 2016-2018, ha disfrutado de una amplia libertad en sus actividades de evangelización y de alcance social. Algunos de los sacerdotes católicos consultados para la elaboración de este informe coinciden en que, aunque el Gobierno de Robert Mugabe había recelado en ocasiones de las actividades de las comisiones diocesanas de Justicia y Paz, en general no limitaba sus programas y evitaba la confrontación abierta con los grupos religiosos críticos con el régimen político del país[4]. Las nuevas autoridades que se hicieron cargo del país tras el derrocamiento de Mugabe han mantenido hasta ahora la misma línea en relación con la tolerancia religiosa.

 

Futuro de la libertad religiosa

Dada la ausencia de incidentes graves contra la libertad religiosa y el hecho de que los grupos religiosos pueden celebrar el culto y realizar sus actividades benéficas con total libertad, se puede decir con seguridad que el país goza de un grado razonable de libertad religiosa.

Notas finales / Fuentes

[1] Zimbabwe’s Constitution of 2013 (‘Constitución de Zimbabue de 2013’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Zimbabwe_2013.pdf >. [Consulta: 6 febrero 2018]. Los artículos citados de la Constitución zimbabuense han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[2] V. «Public Order and Security Act». En: International Labour Organization. [En línea]. Disponible en: <http://www.ilo.org/dyn/natlex/natlex4.detail?p_lang=en&p_isn=85399>. [Consulta: 14 febrero 2018).

[3] V. «Zimbabwe acquits pastor of trying to overthrow Mugabe». News24, 29-11-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.news24.com/Africa/Zimbabwe/zimbabwe-acquits-pastor-of-trying-to-overthrow-mugabe-20171129>. [Consulta: 14 febrero 2018].

[4] Entrevista realizada el 30 de noviembre de 2017 a un sacerdote católico que lleva unos cuarenta años trabajando en Zimbabue.

Acerca de nosotros

Ayuda a la Iglesia Necesitada - ACN, Fundación de la Santa Sede promovida por el Papa Pío XII, e iniciada por el P. Werenfried van Straaten en 1947, apoya anualmente alrededor de 6.000 proyectos pastorales en más de 140 países. A través de la oración, la información y la caridad, ACN ayuda a los cristianos necesitados o que sufren persecución en cualquier parte del mundo.