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Turkmenistán

Religión

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homekeyboard_arrow_rightTurkmenistán

Legal framework on freedom of religion and actual application

El artículo 12 de la Constitución de Turkmenistán [1] garantiza a sus ciudadanos libertad de religión y culto, y la igualdad ante la ley. Al mismo tiempo, defiende el derecho de toda persona a profesar cualquier religión, individual o colectivamente, a expresar y difundir creencias relacionadas con sus opiniones sobre religión y a participar en ritos y prácticas religiosos.

A pesar de ello, otras disposiciones legales tipifican como delito la actividad religiosa libre, entre ellas los artículos 76 y 77 del Código Administrativo [2], que se utilizan para sancionar cualquier actividad realizada por organizaciones religiosas no registradas con multas que oscilan entre los 100 y los 1000 manates (entre 25 y 250 EUR, o entre 28 y 280 USD)[3]; el artículo 177, párrafo 2, del Código Penal, que castiga la incitación al odio social, nacional o religioso; y el artículo 219, párrafo 1, del mismo código, que penaliza la decisión de no realizar el servicio militar con una condena máxima de dos años de prisión [4].

El 12 de abril de 2016 entró en vigor una nueva ley. Anunciada en el Parlamento el 12 de enero de 2016 por el presidente Berdimujamédov, y considerada necesaria para contrarrestar el incremento a nivel mundial del terrorismo y el extremismo religiosos, la nueva legislación se adoptó sin demasiada pompa el 26 de marzo de 2016 [5]. El cambio principal es la supresión de la categoría «grupos religiosos» (es decir, movimientos compuestos por un mínimo de cinco miembros), quedando solo la categoría de «organizaciones religiosas» (que requieren un mínimo de 50 miembros adultos, cuyos datos personales e información de contacto se tienen que consignar detalladamente) para poder solicitar el reconocimiento por parte del Estado [6]. Esto supone que a algunos grupos religiosos les resultará más difícil alcanzar el número mínimo de miembros que les permite registrarse.

Entre los motivos para que se suspendan o disuelvan las organizaciones religiosas se cuentan las actividades que violan la Constitución, «el interés legal de los ciudadanos del país o […] su “salud y moral”»[7].

La nueva ley establece que los líderes de las organizaciones religiosas registradas tienen que ser ciudadanos turcomanos que hayan recibido la «formación religiosa adecuada»[8]. Cualquier vínculo con organizaciones religiosas extranjeras, incluida la participación en peregrinaciones fuera del país, requiere la autorización de la Comisión para el Trabajo en Organizaciones Religiosas [9].

La ley establece que funcionarios del Ministerio de Justicia pueden participar en cualquier acto religioso de las organizaciones religiosas registradas e interrogar a sus líderes por cualquier aspecto de sus actividades [10].

Según la nueva ley, los Gobiernos locales tienen derecho a vigilar y analizar la situación religiosa de su jurisdicción y a proponer medidas para modernizar la legislación sobre libertad religiosa [11].

La nueva ley permite a las organizaciones religiosas registradas fundar instituciones confesionales en las que formar a su clero y al resto de su personal religioso con una licencia especial[12]. Los niños pueden recibir educación religiosa durante un máximo de cuatro horas semanales y siempre con autorización paterna [13].

Se necesita la aprobación del Estado para publicar y distribuir materiales religiosos [14], proceso rígido y enormemente restrictivo que en los últimos años ha hecho muy difícil que los creyentes dispongan de literatura religiosa.

Aunque la ley anterior hacía referencia a una alternativa no muy bien definida al servicio militar, la ley actual dispone que nadie tiene derecho a negarse por motivos religiosos a cumplir los deberes establecidos por la Constitución y la ley. Por lo tanto, nadie puede ejercer el derecho a la objeción de conciencia para evitar el servicio militar [15].

La policía, los servicios secretos y las autoridades locales controlan a las distintas comunidades religiosas y con frecuencia realizan redadas en las Iglesias, registradas o no, muchas de las cuales acaban en amenazas, palizas, arrestos, multas y confiscación de objetos religiosos [16].

Los individuos más activos de las distintas comunidades religiosas suelen estar estrechamente vigilados por la policía secreta y la ordinaria, y por otros organismos del Estado. Los líderes religiosos deben presentar informes periódicos sobre las actividades de sus comunidades y cualquier dato que consideren «relevante» [17].

Para algunas organizaciones es prácticamente imposible recibir vistas de correligionarios extranjeros. Solo las comunidades religiosas registradas tienen derecho a solicitar un permiso para invitar a extranjeros por motivos religiosos y es poco habitual que se acepte la solicitud [18].

La actividad religiosa de los grupos religiosos no registrados es ilegal. Para muchas comunidades siempre ha resultado muy difícil registrarse; se les han denegado las solicitudes por distintos motivos, desde errores gramaticales en el impreso de solicitud hasta la ceguera de su líder[[19]. La nueva legislación dificulta aún más este registro. Se han tenido que volver a registrar hasta los movimientos religiosos que anteriormente ya habían obtenido el reconocimiento, y todos ellos con un resultado incierto. De momento se desconoce el número de organizaciones religiosas que han conseguido registrarse conforme a las nuevas normas. Antes de que entrara en vigor esta nueva ley, el Gobierno reconocía oficialmente 130 entidades: 106 musulmanas, 13 ortodoxas rusas y otras 11 entre católicas, bahaíes y protestantes [20]. La Iglesia católica, reconstituida oficialmente en 1997 con la Missio sui iuris establecida por el papa san Juan Pablo II, fue reconocida en 2010 por el Gobierno turcomano y cuenta con unos 200 miembros [21].

Otra importante dificultad a la que se enfrentan las comunidades religiosas es la de encontrar lugares en los que organizar sus reuniones y celebraciones religiosas, ya que el Gobierno y las empresas estatales siguen interfiriendo en la compra o alquiler de terrenos y edificios a largo plazo. Resulta difícil incluso alquilar espacios para actos o celebraciones litúrgicas especiales porque los dueños temen que desagrade al Gobierno [22].

Incidentes

Turkmenistán tiene uno de los Gobiernos más represivos y restrictivos del mundo, con controles generalizados sobre todos los aspectos de la vida pública, un elevado nivel de corrupción [23] y gran intolerancia hacia cualquier forma de discrepancia. Los críticos independientes y los pocos activistas defensores de los derechos humanos se enfrentan a la amenaza constante de las represalias del Gobierno [24].

Igual que otros derechos fundamentales, en Turkmenistán la libertad de religión y creencia está enormemente restringida [25]. Varios informes de organizaciones internacionales han destacado la gravedad de la situación. En 2017, el Departamento de Estado de los Estados Unidos calificó a Turkmenistán como «país de especial preocupación» por su violación sistemática y persistente de la libertad religiosa, situación que mantiene desde 2014 [26]. Open Doors, en su World Watch List (‘Lista de Vigilancia Mundial’), sitúa a Turkmenistán en el puesto 19 de los 50 países del mundo con mayores dificultades para vivir como cristiano [27].

En los últimos años se han demolido muchas iglesias y mezquitas. En marzo de 2016, se demolió la mezquita suní Aksa en Asjabad. Construida a principios de la década de 1990, según las autoridades locales carecía de las licencias necesarias [28].

No se han devuelto los lugares de culto confiscados bajo el gobierno soviético. La Iglesia apostólica armenia sigue esperando la devolución de su capilla en Turkmenbashi, que el presidente Berdimujamédov había prometido devolver en 2012. Aunque en los últimos veinte años se ha permitido a la Iglesia ortodoxa rusa conservar sus iglesias, y en alguna ocasión hasta construir alguna nueva, aún no ha conseguido recuperar la posesión de todas las propiedades que le fueron incautadas en la época soviética [29].

La vida diaria no es fácil ni siquiera para los grupos cristianos registrados. Los funcionarios del Gobierno los interrogan una y otra vez para concederles la aprobación para las actividades religiosas habituales, como los servicios litúrgicos semanales o las actividades sociales y benéficas, incluidos los campamentos de verano para niños [30].

En febrero de 2016, la policía secreta citó al pastor de la Iglesia baptista de la ciudad de Mary, rama oficialmente reconocida de la Iglesia baptista de la ciudad de Asjabad, para interrogarlo con el pretexto de que al parecer había recibido financiación extranjera para pagar los campamentos de verano realizados el año anterior. Cuando la policía le quiso hacer firmar una declaración en la que admitía haber incumplido la ley, se negó. En consecuencia, le prohibieron organizar el campamento anual [31]. En ese mismo mes, varios miembros de la Iglesia protestante Greater Grace de Asjabad y Mary fueron a la ciudad de Tejen a hablar de su fe; los condenaron a pagar multas de 500 manates cada uno (125 EUR, 140 USD) por posesión ilegal de literatura religiosa. La policía también interrogó a otros cuatro miembros procedentes de Mary, a los que incautó libros, teléfonos y dinero [32].

Algunos grupos, como los testigos de Jehová, sufren un acoso especial por parte de las autoridades y los órganos de seguridad por su tendencia a hacer proselitismo y compartir sus creencias religiosas públicamente, además de objetar al servicio militar.

Los agentes de la ley llevan a cabo frecuentes redadas durante sus reuniones, que en muchas ocasiones van acompañadas de palizas a los fieles presentes, a los que a continuación arrestan y condenan a pagar multas como consecuencia de los registros en sus viviendas o por haberlos sorprendido hablando de su fe con vecinos o con cualquier otra persona. Por ejemplo, en abril de 2016, en la localidad de Gazojak, en la región de Lebap, tras registrar el piso de uno de los creyentes, arrestaron a cinco personas a las que condenaron a pagar multas de 100 manates (25 EUR, 28 USD). En los mismos días, en Turkmenbashi, arrestaron a dos testigos de Jehová que estaban leyendo la Biblia con sus vecinos y les impusieron una multa del mismo importe [33]. Hay ocasiones en las que en los registros en viviendas se utiliza la violencia incluso en presencia de niños [34].

Otro testigo de Jehová, Mansur Masharipov, de 32 años, fue arrestado en Asjabad el 30 de junio de 2016 porque presuntamente había agredido a uno de los policías que realizaban un registro en su piso en julio de 2014, registro durante el que se incautaron de literatura religiosa, un ordenador y un teléfono móvil. A pesar de haber negado las acusaciones y haber defendido que había sido víctima de la brutalidad policial, el 18 de agosto Masharipov fue condenado a un año de cárcel [35].

Otros testigos de Jehová han sido condenados a prisión condicional o trabajos forzados durante un período de entre uno y dos años por negarse a realizar el servicio militar obligatorio [36].

Una importante fuente de problemas para los cristianos protestantes son los prejuicios sociales generalizados contra ellos, sobre todo cuando se trata de conversos del islam. En este caso, se enfrentan a la hostilidad cotidiana de sus propias familias, la sociedad en general y las autoridades, que ejercen una fuerte presión para que regresen al islam. Los mulás locales predican en contra de los conversos y se aseguran de que toda la comunidad esté unida en su contra. Dada la fuerte presión, muchos conversos tratan de ocultar su fe, convirtiéndose en los que se ha dado en llamar «creyentes secretos» [37].

No obstante, el Gobierno está más interesado en controlar a los seguidores del islam, que constituye la religión mayoritaria. La jurisdicción del muftí (administración espiritual musulmana) está bajo estricto control estatal y el Gobierno es el que designa al gran muftí [38]. El consejo de muftíes es el que designa a los imanes de los distritos, pero la policía secreta hace la aportación más importante, ya que entrega la información recogida sobre los antecedentes de los candidatos (que lo normal es que pertenezcan a la etnia turcomana), sus parientes, opiniones políticas y actividades [39]. Los sermones que pronuncian los imanes durante la oración del viernes se utilizan para enviar mensajes del Estado a la vez que las autoridades «recomiendan» los temas que deben tratar los imanes [40]. Cualquier desviación de la línea oficialmente establecida es severamente castigada.

Los fieles demasiado devotos y las personas que interpretan la doctrina religiosa islámica desde un punto de vista teológico siguiendo líneas no aceptadas en el país son considerados extremistas y sancionados. Las autoridades se suelen referir a este tipo de personas como «wahabíes». Los presos clasificados como wahabíes reciben un trato brutal y con frecuencia se les confina en pabellones especiales de las cárceles, donde tienen prohibido recibir visitas o intercambiar correspondencia con el mundo exterior [41]. Muchos de ellos han sido enviados a la prisión de máxima seguridad de Ovadantepe, en el desierto del Karakum, a 70 km al norte de Asjabad [42].

Uno de los wahabíes que actualmente se encuentran en prisión es Bahram Saparov [43], de 43 años, musulmán devoto que dirige un grupo informal de académicos suníes. Él y otros 20 miembros del grupo fueron condenados a largas penas de prisión en mayo de 2013 porque presuntamente habían organizado un complot contra el orden constitucional, habían incitado al odio social y religioso, y habían creado una asociación criminal. Las condenas fueron impuestas en tres juicios, el último de ellos celebrado en junio de 2016, en el que se refundieron todas las penas en una sola de 15 años de prisión [44].

Tres miembros del grupo de Saparov (Lukman Yaylanov, Narkuly Baltaev [45] y Aziz Gafurov [46]) murieron entre mediados de 2016 y 2017 en la prisión de Ovadantepe, se dice que a causa de las torturas.

El 8 de febrero de 2017 concluyó un juicio en el que un tribunal turcomano condenó a 18 hombres a penas de entre 12 y 25 años de prisión por distintos cargos, entre ellos la incitación al odio y la pertenencia a organización criminal. Todos los acusados estaban vinculados de una u otra forma a escuelas turco-turcomanas ligadas al predicador musulmán Fethullah Gülen [47], acusado por las autoridades turcas de planear el golpe de Estado de Turquía de julio de 2016. En julio de 2017, otros 40 hombres de la provincia de Lebap fueron condenados (bajo acusaciones similares) a largas penas de prisión [48].

 

Futuro de la libertad religiosa

Turkmenistán es gobernado desde el año 2006 por el presidente Gurbangulí Berdimujamédov, reelegido por tercera vez en febrero de 2017.

La estabilidad de su régimen totalitario, que hasta hace poco se apoyaba en los ingresos del gas que permitían al Estado proporcionar importantes subvenciones a la población, se enfrenta a desafíos sin precedentes debido a la caída de los precios del petróleo y el gas natural, la amenaza a la seguridad en su frontera con Afganistán y la radicalización de la juventud de Asia Central [49].

En 2016, el presidente respondió a la grave crisis económica reforzando su influencia institucional y la de su familia mediante cambios constitucionales que eliminaron el límite de edad de los candidatos a la presidencia y ampliaron los mandatos de cinco a siete años [50], además de designar a varios miembros de su familia para ocupar importantes cargos en los sectores público y privado [51]. La improbabilidad de que se produzcan cambios políticos sumada al empeoramiento de la situación económica y la casi total falta de derechos fundamentales, entre ellos el derecho a las libertades de pensamiento, creencia, prensa [52] y opinión política, colocan al país ante un mayor peligro de inestabilidad interna que, seguramente, el Gobierno afrontará con mayor autoritarismo.

Notas finales / Fuentes

[1] Turkmenistan’s Constitution of 2008 (‘Constitución de Turkmenistán de 2008’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Turkmenistan_2008.pdf?lang=en>. [Consulta: 14 marzo 2018].

[2] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017». En: Forum 18 News Service, 6-1-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2244>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[3] V. «Turkmenistan». En: oficina de democracia, derechos humanos y trabajo del depto. de estado de los estados unidos, International Religious Freedom Report for 2016 (‘Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016’). [En línea]. Disponible en: <https://www.state.gov/j/drl/rls/irf/religiousfreedom/index.htm#wrapper>. [Consulta 14 marzo 2018].

[4] «Turkmenistan». En: derechos humanos sin fronteras, 2016 Freedom of Religion or Belief World Report Religious and Belief Prisoners in over 20 Countries, pp. 146-151. [En línea]. Disponible en: <http://hrwf.eu/wp-content/uploads/2017/03/AR-Turkmenistan.2016.pdf>. [Consulta: 14 marzo 2018].

[5] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[6] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[7] Ibidem.

[8] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[9] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[10] Ibidem.

[11] Ibidem.

[12] Ibidem.

[13] Ibidem.

[14] Ibidem.

[15] Ibidem.

[16] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[17] F. Corley, «Compulsory re-registration, continuing state obstructionism». En: Forum 18 News Service, 9-10-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2323>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[18] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[19] Ibidem.

[20] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[21] «Fr. Madej: “Ecumenism is our daily life”». En: Agenzia Fides, 26-1-2018. [En línea]. Disponible en: <http://www.fides.org/en/news/63635-ASIA_TURKMENISTAN_Fr_Madej_Ecumenism_is_our_daily_life>. [Consulta: 12 marzo 2018].

[22] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[23] Freedom House elevó el nivel de corrupción de Turkmenistán de 6,75 a 7, el peor de todos. Véase al respecto: «Nations in Transit 2017. Turkmenistan». [En línea]. Disponible en: <https://freedomhouse.org/report/nations-transit/2017/turkmenistan>. [Consulta: 19 marzo 2018].

[24] «Turkmenistan». En: human rights watch, World Report 2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.hrw.org/world-report/2017/country-chapters/turkmenistan>. [Consulta: 19 marzo 2018].

[25] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[26] comisión de los estados unidos para la libertad religiosa internacional, «State Department Names the World’s Worst Violators of Religious Freedom», 4-1-2018. [En línea]. Disponible en: <http://www.uscirf.gov/news-room/press-releases/state-department-names-the-world-s-worst-violators-religious-freedom>. [Consulta: 14 marzo 2018].

[27] «World Watch List 2017.Turkmenistan Facts». En la web: Open Doors. [En línea]. Disponible en: <https://www.opendoorsusa.org/christian-persecution/world-watch-list/turkmenistan/>. [Consulta: 19 marzo 2018].

[28] F. Corley, «More than half Ashgabad’s mosques now destroyed». En: Forum 18 News Service, 14-4-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2168>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[29] Ibidem.

[30] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[31] F. Corley, «Children’s summer camp warning, fines, new Religion Law, “no religion” in army». En: Forum 18 News Service, 18-4-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2169>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[32] Ibidem.

[33] «Jehovah’s Witnesses harassed, beaten, intimidated, arrested, imprisoned». En la web: Human Rights Without Frontiers, 10-10-2016. [En línea]. Disponible en: <http://hrwf.eu/turkmenistan-jehovahs-witnesses-harassed-beaten-intimidated-arrested-imprisoned/>. [Consulta: 14 marzo 2018].

[34] F. Corley, «Raids, fines, torture, detentions, threats». En: Forum 18 News Service, 3-10-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2320>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[35] Ibidem. Véase también: «Search, arrest, torture, escape, arrest, prison». En: Forum 18 News Service, 21-9-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2217>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[36] Ibidem. Véase también: «Turkmenistan». En: derechos humanos sin fronteras, 2016 Freedom of Religion or Belief World Report Religious and Belief Prisoners in over 20 Countries.

[37] «World Watch List 2017.Turkmenistan Facts». En la web: Open Doors.

[38] «Turkmenistan». En: Annual Report of the U.S. Commission on International Religious Freedom, abril de 2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.uscirf.gov/sites/default/files/2017.USCIRFAnnualReport.pdf>. [Consulta: 19 marzo 2018].

[39] F. Corley y J. Kinahan, «Religious freedom survey, January 2017».

[40] Ibidem.

[41] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[42] F. Corley, «No amnesty for prisoner of conscience, no reparations despite UN instruction». En: Forum 18 News Service, 5-4-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2164>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[43] V. «Turkmenistan». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[44] F. Corley, «Questions ignored on tortured prisoners of conscience». En: Forum 18 News Service, 6-12-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2236>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[45] Ibidem. Véase también: «Two prisoners of conscience deaths from torture?». En: Forum 18 News Service, 23-1-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2249>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[46] Ibidem. Véase asimismo: «Another disappeared prisoner dies of torture». En: Forum 18 News Service, 27-9-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2318>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[47] human rights watch, «Turkmenistan: 18 Men Tortured, Sentenced in Unfair Trial», 9-6-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.hrw.org/news/2017/06/09/turkmenistan-18-men-tortured-sentenced-unfair-trial>. [Consulta: 19 marzo 2018].

[48] «Turkmenistan». En: human rights watch, World Report 2017.

[49] freedom house, «Nations in Transit 2016. Turkmenistan».

[50] «Turkmenistan’s President Paves Way for Lifelong Rule». En: Radio Free Europe / Radio Liberty, 14-9-2016. [En línea]. Disponible en: <https://www.rferl.org/a/turkmenistan-constitution-amended-presidential-powers/27987567.html>. [Consulta: 18 marzo 2018].

[51] freedom house, «Nations in Transit 2016. Turkmenistan».

[52] El World Press Freedom Index 2017, publicado el 26 de abril por Reporteros Sin Fronteras, colocó a Turkmenistán en el puesto 178, justo antes de Corea del Norte y Eritrea. Véase al respecto: «Turkmenistan: Staying at the Bottom». En: Gündogar, 27-4-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.gundogar.org/?024100000000000000011062017040000#17624>. [Consulta: 10 marzo 2018].

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