Persecución / Sin cambios

Corea del Norte

Religión

25.281.000Población

120.538 Km2Área

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homekeyboard_arrow_rightCorea del Norte

Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

Los ciudadanos de la República Popular Democrática de Corea «tienen libertad de creencias religiosas» conforme al artículo 68 de la Constitución de 1972 (revisada en 1998) [1] . «Este derecho se garantiza con la aprobación de la construcción de edificios religiosos y la celebración de ceremonias religiosas». No obstante, «nadie puede valerse de la religión como pretexto para introducir fuerzas extranjeras o perturbar el Estado y el orden social».

Al mismo tiempo, el artículo 3 establece que «la República Popular Democrática de Corea se guía en sus actividades por la idea juche, concepto del mundo centrado en el pueblo, una ideología revolucionaria para alcanzar la independencia de las masas populares». Juche es una idea «inmortal», concebida por el líder fundador del país, Kim Il-sung.

El preámbulo de la Constitución proclama el lugar de Kim Il-sung en la nación afirmando que «el gran líder camarada Kim Il-sung es el sol de la nación y la estrella polar de la reunificación de la patria. El camarada Kim Il-sung estableció la reunificación del país como la tarea suprema de la nación y dedicó
todo su trabajo y su empeño totalmente a su realización. […] La República Popular Democrática de Corea y todo el pueblo coreano mantendrán al gran líder camarada Kim Il-sung como presidente eterno de la república, defenderán y llevarán adelante sus ideas y gestas, y completarán la revolución juche bajo el liderazgo del Partido de los Trabajadores de Corea».

Incidentes

A pesar de la garantía constitucional de «libertad de creencias religiosas», Corea del Norte es uno de los pocos países del mundo donde, en la práctica, no hay la más mínima libertad de religión o creencia. Se obliga a los ciudadanos a mostrar una devoción total a la dinastía Kim en el Gobierno y al régimen, y cualquier atisbo de desviación o deslealtad (especialmente al adoptar una creencia religiosa) es castigada con enorme severidad. Tal y como señaló el informe de 2014 de la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Corea del Norte, «el Estado considera la difusión del cristianismo una amenaza especialmente grave, ya que supone un obstáculo ideológico para rendir el culto oficial a la personalidad y proporciona una plataforma para la organización social y política y la interacción fuera del dominio del Estado. Los cristianos tienen prohibido practicar su religión y son perseguidos por ello, a no ser que lo hagan en las pocas Iglesias organizadas y controladas por el Estado. A quienes se sorprende practicando el cristianismo se les aplica severos castigos, vulnerando así la libertad de religión y la prohibición de discriminación religiosa». La Comisión llegó a la conclusión de que «hay una negación prácticamente absoluta de la libertad de pensamiento, conciencia y religión, así como de los derechos a la libertad de opinión, expresión, información y asociación» [2] .

Un nuevo informe de Christian Solidarity Worldwide titulado «Movies, Markets and Mass Surveillance: Human Rights in North Korea After a Decade of Change» (‘Películas, mercados y vigilancia de masas: los derechos humanos en Corea del Norte después de una década de cambio’) manifestó que, aunque algunos huidos de Corea del Norte han descrito algunos cambios en el país tales como una mayor
conciencia del mundo exterior gracias a emisoras de radio y a la información introducida de contrabando en memorias USB, la inmensa mayoría de ellos han explicado que en el ámbito de la libertad de religión, que no existe, no ha cambiado nada. Más bien, en su opinión, la situación ha empeorado si cabe. Uno
comentó que «en lo referente a la religión, a los norcoreanos les entran escalofríos porque el castigo es enormemente severo». Otro aportó que «no ha habido cambio. La actividad religiosa antes se castigaba sin contemplaciones, lo mismo que ahora. No se ha producido el menor cambio» [3].

El Centro de Bases de Datos para los Derechos Humanos en Corea del Norte, con sede en Corea del Sur, estima que en el país hay 121 espacios religiosos aprobados y controlados por el Estado. Se trata de 64 templos budistas, 52 chondoístas y 5 iglesias cristianas. Todas las iglesias se hallan en la capital, Pionyag,
y son tres protestantes (Bongsu, Chilgol y Jeil), una católica (la catedral de Jangchung) y la iglesia ortodoxa rusa de la Santísima Trinidad. También existen organizaciones religiosas aprobadas por el Estado, como la Federación de Cristianos Coreanos, la Federación Budista Coreana, la Asociación Católica de Corea, la Sociedad Chondoísta de Corea y la Asociación Coreana de Fieles Practicantes. La Asociación Católica de Corea, controlada por el Estado, no está unida al Vaticano; y aunque en la iglesia católica se celebran servicios, no hay sacerdotes ni religiosos reconocidos por la Santa Sede. Cinco sacerdotes ortodoxos rusos sirven en la iglesia de la Santísima Trinidad, principalmente atendiendo las
necesidades de los rusos del país [4].

Es una creencia muy extendida que los lugares de culto controlados por el Estado solo existen para que los visitantes extranjeros se lleven una impresión positiva de la libertad religiosa, al más puro estilo Potemkin. Uno de los huidos contó a Christian Solidarity Worldwide lo siguiente: «En una ocasión fui a ver un templo. Un templo budista. Había 150 monjes. Los observé detenidamente. Pero no era un verdadero templo budista; estaba para demostrar al mundo exterior que Corea del Norte tiene libertad religiosa, pero ¡era totalmente falso!… No se sabe nada de religión en absoluto, ni en 2007 ni ahora. No hay libertad religiosa» [5].

En 2015, el Centro de Bases de Datos para los Derechos Humanos en Corea del Norte registró 1165 violaciones de la libertad religiosa en el país, entre ellas, los casos de acusaciones vertidas contra individuos por la difusión de la religión, posesión de objetos religiosos, participación en actividades religiosas y contacto con fieles practicantes [6].

De entre todas las religiones, el cristianismo es la que se mira con mayor suspicacia en Corea del Norte. En un informe publicado en 2016 bajo el título de «Total Denial: Violations of Freedom of Religion and Belief in North Korea» (‘Negación total: violaciones de la libertad de religión y creencia en Corea del
Norte’), Christian Solidarity Worldwide señala que el cristianismo se considera «una amenaza peligrosa para la seguridad y una herramienta de “intervención extranjera”», asociada a los servicios de inteligencia de Corea del Sur y de los Estados Unidos. En dicho informe, un exagente de seguridad norcoreano explicó por qué persiguen al cristianismo con tanta dureza: «Básicamente porque lo asocian con los Estados Unidos… y consideran que espía. Como los estadounidenses difundieron el cristianismo y son los que intentaron invadir nuestro país, todos los cristianos son espías. Y a los espías se les ejecuta» [7].

La Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, por sus siglas en inglés), en su Informe Anual 2018, así lo confirma: «El régimen norcoreano detesta el cristianismo y considera que, entre todas las religiones, constituye la peor de las amenazas; el régimen asocia cristianismo con Occidente, en concreto con Estados Unidos». Y continúa: «Mediante una vigilancia
férrea, el régimen intenta activamente identificar y descubrir a los cristianos que practican su fe en secreto para meterlos en la cárcel y, con frecuencia también, a sus familias, aunque no sean creyentes» [8]. Por eso, los cristianos rezan y estudian la Biblia en grupos pequeños, en el secreto más absoluto. Si son descubiertos, con toda seguridad acabarán encerrados en campos de prisioneros políticos donde habrán de soportar trabajos forzados y condiciones de vida extremas, y en algunos casos incluso la ejecución.

En diciembre de 2017, el Comité de Crímenes de Guerra de la International Bar Association publicó un estudio sobre crímenes contra la humanidad en los campos de prisioneros políticos de Corea del Norte. En él señalaba que «los cristianos son muy perseguidos y sufren un trato especialmente duro en los campos de prisioneros», donde «los torturan y matan a causa de su adscripción religiosa». A los cristianos «los encarcelan en zonas específicas del campo de prisioneros, en las que se somete a los internos a las privaciones más rigurosas» [9].

En el centro del sistema de represión de Corea del Norte figuran los brutales campos de prisioneros conocidos como kwan-li-so, a los que en ocasiones se les da el nombre de gulags. Se calcula que hay unos 100 000 presos en terribles condiciones, sometidos a torturas sistemáticas y crueles, privados de una alimentación adecuada y sujetos a un duro sistema de trabajos forzados que viola el derecho internacional, en ámbitos como la minería, la explotación forestal, las fábricas, etc., con raciones mínimas que los llevan a la fatiga extrema, causándoles enfermedades cuando no la muerte. Se ha apuntado que al menos el 25 %
de los cristianos de Corea del Norte están presos en campos de concentración. A las familias de los detenidos se les aplica la culpabilidad por asociación, de modo que por el delito de una sola persona se puede condenar incluso a tres generaciones.

Una expresa del campo de prisioneros ordinario (kyohwaso) n.º 1 en Kaechon, que acabó en prisión por «manifestar su religión cristiana», contó a la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas que hasta en diez ocasiones estuvo castigada en régimen de aislamiento durante los siete años que pasó encarcelada. Le asignaron la tarea de llevar la carretilla utilizada para retirar los excrementos de las letrinas del campo. Varias veces los guardias le hicieron lamer los excrementos vertidos en ella para humillarla y castigarla [10].

Ha sido imposible que supervisores internacionales accedan a los campos de prisioneros, por lo que la única información que se tiene es la ofrecida por supervivientes de los mismos y por imágenes de satélite y otros medios de los servicios de inteligencia. David Hawk realizó un análisis detallado de los campos en «The Hidden Gulag: The Lives and Voices of “Those Who are Sent to the Mountains”» (‘El gulag oculto: vidas y voces de «los enviados a las montañas»’), publicado por primera vez por el Comité sobre Derechos Humanos en Corea del Norte en 2003, y con una segunda edición actualizada en 2012 [11]. En 2011, Amnistía Internacional difundió imágenes de satélite en las que se mostraba la magnitud de los campos de prisioneros [12], y en 2013 esta misma organización sacó a la luz nuevas informaciones insinuando que las autoridades intentaban ocultar la existencia de los campos mimetizándolos con los pueblos de la zona [13].

La sociedad de Corea del Norte está organizada en una estructura de clases llamada songbun, que clasifica a las personas conforme a sus antecedentes familiares y su lealtad al régimen. Los ciudadanos se hallan agrupados en varias categorías dentro de tres grupos principales: la clase «central», que es la élite; la clase «indecisa», y la clase «hostil». Según el estudio del Departamento de Estado de los Estados Unidos, los cristianos están limitados a formar parte de las clases más bajas. El sistema songbun determina todos los aspectos de la vida, entre otros, la educación, el empleo, el acceso a los servicios de salud y el lugar de residencia [14] . Un gran informe realizado por el Comité sobre Derechos Humanos en Corea del Norte titulado «Marked for Life: Songbun – North Korea’s Social Classification System» (‘Marcados de por vida: Songbun – Sistema de clasificación social de Corea del Norte’), publicado en 2012, ofrece un análisis detallado de este sistema [15].

La mayor parte de las personas que consiguen escapar del país se convierten al cristianismo después de cruzar la frontera con China, donde entran en contacto con los misioneros cristianos que ayudan a los refugiados. No obstante, China tiene una política de repatriación forzosa de los norcoreanos, que supone una violación del principio internacional de «no devolución». Lo primero que preguntan a los desertores devueltos a Corea del Norte es si han conocido a algún misionero, si tienen una Biblia o si se han puesto en contacto con surcoreanos. A las mujeres embarazadas les espera el aborto forzado; a los bebés recién nacidos, el infanticidio. Los norcoreanos se enfrentan a un terrible destino si se sospecha que han estado en contacto con misioneros cristianos.

Según la USCIRF, en junio de 2017 las autoridades norcoreanas arrestaron a Kim Seung-mo y lo acusaron de espionaje tras descubrir que había contactado con unos parientes cristianos durante una visita a China.

El 4 de noviembre de 2017 arrestaron a diez norcoreanos tras el registro de una casa en la que estaban refugiados en Shenyang, al noreste de China, y se les repatrió por la fuerza a Corea del Norte. En el grupo había un niño de cuatro años [16].

En abril de 2016 un pastor cristiano, Han Choong Yeol, murió asesinado cerca de la frontera entre China y Corea del Norte. Según las noticias, se sospecha que fue asesinado por agentes de Corea del Norte por dedicarse a ayudar a escapar a refugiados norcoreanos [17].

En 2017 arrestaron, bajo la acusación de «actos hostiles», a dos ciudadanos estadounidenses, Kim Hak- song y Kim Sang-duk, que daban clase en la Universidad de Ciencias y Tecnología de Pionyang, institución que cuenta con financiación extranjera y cuya facultad e ideario son cristianos. En mayo de 2018 los pusieron en libertad y, con ellos, a Kim Dong-chul (surcoreano nacionalizado en Estados Unidos que había sido arrestado en 2015), gracias al trabajo diplomático realizado por la Administración de los Estados Unidos ante las posibles conversaciones entre Kim Jong-un y el presidente de los Estados Unidos Donald Trump.

Aunque algunas organizaciones humanitarias cristianas han conseguido trabajar en Corea del Norte y la Universidad de Ciencias y Tecnología de Pionyang, de carácter confesional, están muy estrechamente controladas. Igualmente, organizaciones religiosas internacionales tales como el Consejo Mundial de Iglesias y algunas organizaciones budistas están comprometidas con Corea del Norte, pero suelen hacerlo ignorando o minimizando las preocupaciones por los derechos humanos y la libertad de religión o creencia.

Futuro de la libertad religiosa

Corea del Norte sigue siendo uno de los peores países del mundo para la libertad religiosa. Es uno de los pocos países en los que hay una negación prácticamente absoluta de este derecho humano básico, así como una violación sistemática de todas las libertades establecidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A menos que se produzca un cambio total en el país, las perspectivas de futuro para la libertad de religión siguen siendo desfavorables.

Notas finales / Fuentes

[1] Korea (Democratic People’s Republic of)'s Constitution of 1972 with Amendments through 1998 (‘Constitución [de la República Popular Democrática] de Corea de 1972, con enmiendas hasta 1998’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en:
<https://www.constituteproject.org/constitution/Peoples_Republic_of_Korea_1998.pdf?lang=en>. [Consulta: 9 junio 2018]. Tanto el preámbulo como los artículos citados de la Constitución norcoreana han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[2] Report of the Commission of Inquiry on Human Rights in the Democratic People's Republic of Korea. En la web: Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. [En línea]. Disponible en: <http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/CoIDPRK/Pages/ReportoftheCommissionofInquiryDPRK.as px>. [Consulta: 9 junio 2018].

[3] «Movies, Markets and Mass Surveillance: Human Rights in North Korea After a Decade of Change». En: Christian Solidarity Worldwide, 31-1-2018. [En línea]. Disponible en:
<https://www.csw.org.uk/2018/01/31/report/3832/article.htm>. [Consulta: 9 junio 2018].

[4] V. «Korea, Democratic People's Republic of». En: OFICINA DE DEMOCRACIA, DERECHOS HUMANOS Y TRABAJO DEL DEPTO. DE ESTADO DE LOS ESTADOS UNIDOS, International Religious Freedom Report for 2016 (‘Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016’). [En línea]. Disponible en: <https://www.state.gov/j/drl/rls/irf/2016/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[5] V. «Movies, Markets and Mass Surveillance: Human Rights in North Korea After a Decade of Change».

[6] V. «Korea, Democratic People's Republic of». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[7] «Total Denial: North Korea report 2016. Total Denial: Violations of Freedom of Religion and Belief in North Korea». En: Christian Solidarity Worldwide, 22-9-2016. [En línea]. Disponible en:
<https://www.csw.org.uk/2016/09/22/report/3263/article.htm>. [Consulta: 9 junio 2018].

[8] V. «North Korea». En: COMISIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA LA LIBERTAD RELIGIOSA INTERNACIONAL, 2018 Annual Report. [En línea]. Disponible en:
<http://www.uscirf.gov/sites/default/files/Tier1_NORTH%20KOREA.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[9] INTERNATIONAL BAR ASSOCIATION, Report: Inquiry on Crimes Against Humanity in North Korean Political Prisons, diciembre 2017. También, de la misma asociación: «North Korea: Inquiry finds Kim Jong-un should be investigated and prosecuted for crimes against humanity», 12-12-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.ibanet.org/Article/NewDetail.aspx?ArticleUid=8ae0f29d-4283-4151-a573-
a66b2c1ab480>. [Consulta: 9 junio 2018].

[10] CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS DE LAS NACIONES UNIDAS, Report of the detailed findings of the commission of inquiry on human rights in the Democratic People’s Republic of Korea, 7-2-2014. [En línea]. Disponible en: <http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/RegularSessions/Session25/Documents/A-HRC-25-CRP-1_en.doc>. [Consulta: 9 junio 2018].

[11] David HAWK, The Hidden Gulag: The Lives and Voices of «Those Who are Sent to the Mountains». Washington, DC: Committee for Human Rights in North Korea, 2012. [En línea]. Disponible en: <http://hrnk.org/uploads/pdfs/HRNK_HiddenGulag2_Web_5-18.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[12] «Images reveal scale of North Korean political prison camps». En la web: Amnesty International, 3-5- 2011. [En línea]. Disponible en: <https://www.amnesty.org/en/latest/news/2011/05/images-reveal-scale-north-korean-political-prison-camps/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[13] «North Korea: New images show blurring of prison camps and villages». En la web: Amnesty International, 7-3-2013. [En línea]. Disponible en: <http://www.amnesty.org/en/news/north-korea-new-images-show-blurring-prison-camps-and-villages-2013-03-07>. [Consulta: 9 junio 2018].

[14] V. «Korea, Democratic People's Republic of». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[15] Robert COLLINS, Marked for Life: Songbun – North Korea’s Social Classification System. Washington DC: Committee for Human Rights in North Korea, 2012. [En línea]. Disponible en:
<http://hrnk.org/uploads/pdfs/HRNK_Songbun_Web.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[16] «North Korean defectors forcibly repatriated». En: Christian Solidarity Worldwide, 30-11-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.csw.org.uk/2017/11/30/press/3787/article.htm>. [Consulta: 9 junio
2018].

[17] Harry FARLEY, «Christian pastor murdered after helping North Korean refugees». Christian Today, 5-5-2016. [En línea]. Disponible en: <https://www.christiantoday.com/article/christian-pastor-murdered-after-
helping-north-korean-refugees/85452.htm>. [Consulta: 9 junio 2018].

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