Religión

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Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

Aunque el poder político en Tailandia ha estado en manos de la junta militar dirigida por el general Prayuth Chan-O-Cha desde mayo de 2014, el país ha atravesado un delicado período de transición. En este contexto, el Gobierno elaboró una Constitución nueva, la vigésima en el plazo de un siglo, que fue aprobada en referéndum el 7 de agosto de 2016 [1].

King Bhumibol (Rama IX) falleció el 13 de octubre de 2016 a los 70 años. Su sucesor, el príncipe heredero Maha Vajiralongkorn, que ha adoptado el nombre de Rama X, aún no ha anunciado la fecha de su coronación.

El nuevo rey promulgó esta última Constitución el 6 de abril de 2017, no sin antes introducir una serie de enmiendas para incrementar su poder [2]. Aunque el documento está claramente dirigido a asegurar que el Ejército continúe dominando la política, ofrece importantes garantías a la libertad de religión. En un país en el que el budismo organiza la vida social, el artículo 7 deja claro que solo un budista puede ser rey [3]. No obstante, la libertad religiosa está definida en el artículo 31: «Toda persona disfrutará de plena libertad para profesar cualquier religión, así como de la libertad de ejercer o practicar cualquier forma de culto conforme a sus principios religiosos, siempre y cuando no sea contrario a los deberes de todo el pueblo tailandés, ni ponga en peligro la seguridad del Estado, ni sea contrario al orden o la moralidad públicos».

Sin embargo, durante el proceso de elaboración de la nueva Constitución, el debate se volvió a centrar en el lugar que debe ocupar el budismo y en si habría que incluir una cláusula constitucional declarando el budismo como «religión nacional del país». Ya en 1997, 2007 y 2014, durante la redacción de las Constituciones anteriores, se había hablado de fomentar el budismo [4], pero en esta ocasión se suscitó una gran inquietud entre las minorías religiosas, sobre todo respecto al artículo 67 del nuevo texto. Este artículo declara que el Estado deberá «mantener y proteger el budismo y otras religiones». El borrador original estipulaba que el Estado «establecerá las medidas y mecanismos que impidan la profanación del budismo de cualquier forma, y fomentará la participación de todos los budistas en la aplicación de dichas medidas y mecanismos» [5]. En el texto adoptado ya no se trata de defender el budismo contra todo tipo de «profanación», sino solamente de impedir que se le «debilite», encargando al Estado la misión de mantener y proteger el budismo, «que es la religión observada por la mayor parte del pueblo tailandés desde hace largo tiempo». En concreto, el Estado tiene que «apoyar la educación y la difusión de los principios dhármicos del budismo theravada» [6].

Aun en esta forma suavizada, el artículo 67 causó preocupación, especialmente entre las minorías religiosas; en concreto porque, a diferencia de la mayor parte de las Constituciones previas, no mencionaba la importancia de «la armonía religiosa».

Esta preocupación era mucho más profunda entre la minoría musulmana. Como era de esperar, en el referéndum del 7 de agosto de 2016, las tres provincias de mayoría musulmana del sur del país (Yala, Pattani y Narathiwat) emitieron la proporción más alta de votos en contra de la nueva Constitución. Estas provincias, cuya población es musulmana en un 80 % y culturalmente malaya, llevan décadas de insurrección étnico-nacionalista contra del Estado central. El conflicto, que se ha agravado desde 2004, ha acabado con la vida de 7000 personas, tanto budistas como musulmanas.

La junta gobernante atendió rápidamente las preocupaciones manifestadas respecto al artículo 67, y el 22 de agosto de 2016 emitió un decreto para «completar» este artículo. El propósito del decreto era «impedir actos que supongan una amenaza contra el budismo y contra otras religiones» (para lo cual se creó un comité), y reiteró el tradicional llamamiento a «la armonía religiosa» [7]. Los musulmanes tailandeses reaccionaron con escepticismo, aunque reconocieron que el decreto era un gesto de buena voluntad por parte del régimen militar para «arreglar las cosas».

A pesar de la Constitución, el ejercicio de la libertad religiosa en Tailandia es real. El Gobierno reconoce, a través del Departamento de Asuntos Religiosos del Ministerio de Cultura, cinco grupos religiosos (budistas, musulmanes, hindúes, sijes y cristianos) y las organizaciones religiosas vinculadas a estos cinco grupos pueden obtener una serie de beneficios de las autoridades (por ejemplo, exenciones de impuestos, tramitación acelerada de las solicitudes de visado y subvenciones estatales). El Estado destina 160 millones de dólares estadounidenses al año a los templos del país, divididos en cuatro áreas (mantenimiento de edificios, educación religiosa, promoción de actividades religiosas y salario de los superiores de los templos budistas). La partida más importante de esta cantidad (148 000 000 USD) se adjudica a los budistas a través de la Oficina Nacional de Budismo, organismo independiente del Departamento de Asuntos Religiosos [8].

Dicho esto, pertenecer a un grupo no registrado ante las autoridades no parece ser un obstáculo para obtener beneficios. El Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016 del Departamento de Estado de los Estados Unidos señala que los mormones no cuentan con el reconocimiento oficial y, sin embargo, esto no les impidió conseguir 200 visados de misioneros para apoyar sus actividades en el país [9]. Muchas organizaciones cristianas también utilizan Tailandia como base de sus operaciones en el sureste asiático, ya que es bastante sencillo conseguir un visado de turista para entrar en el país y realizar actividades misioneras sin tener problemas con las autoridades.

Incidentes

En este país predominantemente budista, dirigido por un Gobierno militar desde 2014, una de las cuestiones más sensibles de la vida religiosa se refiere a la relación entre los poderes políticos y los monjes budistas. Dos sucesos ilustran la complejidad de esta relación.

El 29 de diciembre de 2016, la Asamblea Legislativa Nacional, Parlamento constituido por 250 miembros designados en su totalidad por la Junta, aprobó por unanimidad una enmienda a la ley monástica de 1962 sobre la designación del patriarca supremo del budismo tailandés [10]. La enmienda despoja al Consejo Supremo de la Sangha (la comunidad monástica) del poder de designar al patriarca. El nuevo artículo estipula que «el rey designa al patriarca supremo, elección que el primer ministro refrenda después». (En la práctica, el rey elige al nuevo patriarca supremo entre los nombres de la lista proporcionada por el primer ministro). La medida se introdujo para garantizar que el cargo de patriarca supremo no recayera en un individuo determinado, como habría ocurrido siguiendo el método de designación anterior. El Ejército y sus aliados conservadores consideran al monje de alto rango en cuestión, Chuang Somdet, de 91 años, demasiado cercano al Wat Phra Dhammakaya, un templo muy influyente en los ámbitos económico y político que defiende una versión heterodoxa y materialista del budismo. El 7 de febrero de 2017, el rey designó a otro monje, Somdet Phra Maha Munivong, de 90 años, como cabeza del budismo tailandés [11].

El segundo suceso también guarda relación con el templo Wat Phra Dhammakaya. Su antiguo superior, el abad Dhammachayo, está siendo investigado por malversación de fondos y blanqueo de capitales. Para arrestarlo, la Junta movilizó a 4000 agentes de Policía y a cientos de soldados durante tres semanas, desde mediados de febrero al 10 de marzo de 2017, los cuales entraron en el complejo del templo budista, situado al norte de Bangkok, donde ocupa una superficie de 320 hectáreas. No encontraron a Dhammachayo. La Junta despojó a los responsables del templo de sus funciones clericales [12]. El régimen militar desea hacerse con el control de templo Dhammakaya porque los generales que gobiernan están convencidos de que tiene estrechos vínculos con el clan político del ex primer ministro Thaksin Shinawatra.

Otra cuestión importante concierne a la situación de las cinco provincias del sur de Tailandia, cuatro de ellas de abrumadora mayoría musulmana y malaya. Aquí, el Gobierno central se enfrenta a la mayoría local, que exige el reconocimiento de su carácter distintivo en el seno del país. La lucha no es de naturaleza religiosa estrictamente hablando. La cuestión es si Bangkok reconocerá la existencia de una comunidad que no quiere ser asimilada en la cultura dominante tailandesa y budista. Esta minoría exige, entre otros, el derecho a hablar otro idioma, un dialecto malayo; el derecho a profesar otra religión, el islam, y el derecho a estar enraizada en otra cultura, de origen malayo.

La respuesta de Bangkok, centrada en la seguridad, ha manifestado sus límites. Una fuerza de 60 000 soldados y policías no ha sido suficiente para controlar a una población de cerca de dos millones de personas, ni para acabar con los militantes violentos. En represalia por el asesinato de profesores tailandeses y monjes budistas, las fuerzas gubernamentales han usado en tres provincias una violencia que han justificado con el estado de emergencia. Según la organización no gubernamental Deep South Watch [13], 14 personas fallecieron y otras 43 resultaron heridas solo en febrero de 2018. En 2016, la cifra de muertos llegó a 307 y la de heridos, a 628. Tres cuartas partes de ellos eran civiles, el 60 % musulmanes y el 35 % budistas [14].

Desde que estalló la violencia por primera vez en 2004, no parece haberse encontrado ninguna solución negociada. Con cada episodio de violencia en el sur del país, circulan por todo el reino peticiones firmadas por laicos que responden a los sermones de los monjes que los advierten de una «futura erradicación» del budismo en el sur. En noviembre de 2015, Phra Apichat Promjan, monje budista de Bangkok, escribió en Facebook: «Cada vez que muere un monje budista a causa de la violencia musulmana, habría que quemar una mezquita, empezando por el norte de Tailandia y recorriéndola hacia el sur»[15]. A este monje lo obligaron a colgar los hábitos.

Otros temas sensibles son el destino de los pakistaníes que han encontrado refugio en el país y los chinos miembros de Falun Gong. Aprovechando la relativa facilidad para entrar en Tailandia, cientos de cristianos pakistaníes han solicitado el estatus de refugiado en el país. Sin embargo, la lentitud de ACNUR para tramitar las solicitudes de asilo los ha llevado a una situación insostenible. Unos 7000 refugiados viven en condiciones precarias. El 27 de mayo de 2017 un cristiano pakistaní de 35 años murió de un infarto en el Centro de Detención de Inmigrantes de Bangkok. Según otros detenidos, llevaba varias horas esperando sin que le prestaran atención, aunque se quejaba continuamente de dolor de pecho [16].

Futuro de la libertad religiosa

La naturaleza militar del régimen gobernante no ha supuesto problema alguno para la situación de la libertad de religión en Tailandia. Sin embargo, las medidas enérgicas adoptadas contra el Consejo Supremo de la Sangha demuestran hasta qué punto se ha difuminado la línea que separa los poderes temporal y espiritual [17]. A largo plazo, esta subordinación del budismo al Gobierno (instalado mediante un golpe de Estado) podría dañar seriamente la credibilidad del budismo tailandés.

 

Notas finales / Fuentes

[1] J. Head, «Thai referendum: Military-written constitution approved». En: BBC, 7-8-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.bbc.com/news/world-asia-36972396>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[2] J. Head, «Thailand’s constitution: New era, new uncertainties». En: BBC, 7-4-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.bbc.com/news/world-asia-39499485>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[3] Thailand’s Constitution of 2017 (‘Constitución de Tailandia de 2017’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Thailand_2017.pdf?lang=en>. [Consulta: 13 marzo 2018]. Todos los artículos citados de la Constitución tailandesa han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[4] «Le bouddhisme, religion nationale en Thaïlande : nouvel échec pour un éternel serpent de mer». En: Églises d’Asie, 8-2-2016. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2016-02-08-le-bouddhisme-religion-nationale-en-thailande-nouvel-echec-pour-un-eternel-serpent-de-mer>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[5] M. Palatino, «Thailand’s New Constitution: A Threat to Religious Freedom?». The Diplomat, 2-9-2016. [En línea]. Disponible en: <https://thediplomat.com/2016/09/thailands-new-constitution-a-threat-to-religious-freedom/>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[6] Ibidem.

[7] «La junte au pouvoir tente de corriger la perception négative de la clause religieuse inscrite dans la nouvelle Constitution». En: Églises d’Asie, 7-10-2016. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2016-10-07-la-junte-au-pouvoir-tente-de-corriger-la-perception-negative-de-la-clause-religieuse-inscrite-dans-la-nouvelle-constitution>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[8] «Thailand». En: oficina de democracia, derechos humanos y trabajo del depto. de estado de los estados unidos, International Religious Freedom Report for 2016 (‘Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016’). [En línea]. Disponible en: <https://www.state.gov/j/drl/rls/irf/2016/>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[9] Ibidem.

[10] «La junte amende la loi monastique pour écarter Somdet Chuang de la direction de l’Église bouddhique». En: Églises d’Asie, 2-1-2017. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2017-01-02-la-junte-amende-la-loi-monastique-pour-ecarter-somdet-chuang-de-la-direction-de-l2019Église-bouddhique>. [Consulta: 13 de marzo de 2018].

[11] «La nomination du nouveau chef de l’Église bouddhique thaïlandaise met un terme à une longue polémique». En: Églises d’Asie, 17-2-2017. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2017-02-17-la-nomination-du-nouveau-chef-de-l2019Église-bouddhique-thailandaise-met-un-terme-a-une-longue-polemique>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[12] «La junte peine à neutraliser le mouvement bouddhique Dhammakaya». En: Églises d’Asie, 27-3-2017. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2017-03-27-la-junte-peine-a-neutraliser-le-mouvement-bouddhique-dhammakaya>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[13] Su página web es <https://www.deepsouthwatch.org/english>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[14] Véase: «Thailand». En: International Religious Freedom Report for 2016.

[15] «Anti-Islam extremist monk forced to disrobe». En la web: The Nation, 21-9-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.nationmultimedia.com/detail/national/30327286>. [Consulta: 13 de marzo de 2018].

[16] «Faute de soins, un chrétien pakistanais est mort dans une prison de Thaïlande». En: Églises d’Asie, 30-5-2017. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2017-05-30-faute-de-soins-un-chretien-pakistanais-est-mort-dans-une-prison-de-thailande>. [Consulta: 13 marzo 2018].

[17] «Bouddhisme et politique: une relation complexe et ambiguë». En: Églises d’Asie, 12-3-2018. [En línea]. Disponible en: <http://eglasie.mepasie.org/asie-du-sud-est/thailande/2018-03-12-bouddhisme-et-politique-une-relation-complexe-et-ambigue>. [Consulta: 13 marzo 2018].

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