Religión

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homekeyboard_arrow_rightEtiopía

Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

La Constitución de Etiopía de 1993[1] consagra en su artículo 11 el principio de separación entre Estado y religión. Añade asimismo que ninguna religión se considerará oficial y que el Estado no se inmiscuirá en los asuntos religiosos, así como tampoco las confesiones religiosas en los asuntos del Estado. El artículo 27, sección 1, reconoce «la libertad de conciencia y religión de todos los ciudadanos etíopes, en la que se incluyen la libertad de manifestar la propia religión o creencia (individual o colectivamente, en público o en privado) y la libertad de manifestar el propio credo a través del culto, la observancia, la práctica y la enseñanza». La Constitución también proclama el derecho del individuo a difundir las propias creencias y a convertirse a otra fe, así como el derecho de los padres a educar a sus hijos en la religión que practican.

El preámbulo de la Constitución expresa la convicción de que «el igual desarrollo de las diversas culturas y religiones» es una de las condiciones indispensables para «garantizar una paz duradera, una democracia floreciente e irreversible, y un desarrollo económico y social acelerado de nuestro país, Etiopía».

La Constitución etíope prohíbe la enseñanza religiosa en cualquier colegio, ya sea público o privado. El artículo 90, sección 2, establece que «la educación será impartida de forma que esté libre, en todos los aspectos, de cualquier influencia religiosa, (así como) política o cultural». La formación religiosa sí está permitida en iglesias y mezquitas.

La ley prohíbe la formación de partidos políticos sustentados en la religión.

Según una ley promulgada en febrero de 2009 bajo el título de Bando sobre Organizaciones y Sociedades de Beneficencia, todas las Iglesias y grupos religiosos se consideran «instituciones benéficas» y, como tales, deben presentar una solicitud de registro en el Ministerio de Justicia si quieren que les sea reconocida la personalidad jurídica. Tienen que renovar dicha solicitud cada tres años. En caso de no registrarse, no pueden desarrollar ciertas actividades, como abrir cuentas bancarias, ni tener representación legal. La Iglesia ortodoxa etíope y el Consejo Supremo de Asuntos Islámicos etíope están exentos de este proceso de renovación trienal. La Iglesia y otras asociaciones especializadas en labores de beneficencia y desarrollo han de inscribirse en la Agencia para las Organizaciones y Sociedades de Beneficencia separadas del organismo religioso al que pertenecen, quedando sujetas, pues, a la legislación propia de las organizaciones no gubernamentales. Se ha establecido un límite del 10 % a la financiación que pueden recibir del extranjero.

La Iglesia ortodoxa etíope, que constituye la confesión religiosa más numerosa, predomina especialmente en las regiones de Tigray y Amhara, y en algunas zonas de Oromia. Por su parte, los musulmanes suníes, que representan en torno a un tercio de los etíopes, son mayoría en las regiones de Oromia, Somali y Afar. Los cristianos evangélicos y pentecostales suponen el 9 % de la población y están concentrados principalmente en el sudoeste[2].

Una ley de 2008 establece que es delito penal provocar hostilidades entre religiones a través de los medios de comunicación, así como participar en actos de blasfemia y difamación de personalidades religiosas. Se están desarrollando diversas iniciativas, tanto por parte del Gobierno como de la sociedad civil, dirigidas a fomentar la convivencia pacífica entre los distintos credos, y para evitar y resolver conflictos relacionados con la religión. El Gobierno ha creado el Consejo Interreligioso Nacional para la Paz, que colabora con los Gobiernos regionales a fin de fomentar la convivencia entre religiones.

El Gobierno etíope no concede visados permanentes a los religiosos extranjeros, salvo que estén integrados en programas de desarrollo gestionados por organizaciones no gubernamentales registradas, filiales de la Iglesia a la que pertenezca el misionero. Esta política no suele aplicarse a la Iglesia ortodoxa etíope. Como la Iglesia católica está considerada institución benéfica extranjera y no se permite que el personal religioso foráneo se jubile en Etiopía, los religiosos suelen seguir trabajando después de los 65 años. A principios de 2018 las autoridades dejaron de renovar los permisos de trabajo a quienes superasen dicha edad. Por ello, preocupa enormemente el destino de 37 sacerdotes y religiosos ancianos que, en teoría, permanecen en el país de forma ilegal. Aunque en el pasado ya se resolvieron situaciones similares sin problema, algunas fuentes de la Iglesia católica han manifestado su inquietud ante lo que consideran ausencia de una política clara a este respecto[3].

El Gobierno reconoce oficialmente festividades tanto cristianas como musulmanas, y ordena que los musulmanes dispongan de un descanso de dos horas a medio día para acudir a la oración del viernes. Entre los días festivos oficiales se encuentran los siguientes: Navidad, Epifanía, Viernes Santo, Pascua y Meskel (fiesta del hallazgo de la Vera Cruz); Eid al Ada, Nacimiento de Mahoma y Eid al Fitr.

Incidentes

Durante el período contemplado en este informe, no se han registrado vulneraciones graves del derecho a la libertad de religión. Sin embargo, grupos musulmanes se quejan con frecuencia de que el Bando Antiterrorista del Gobierno, de 2009, es discriminatorio e interfiere en sus prácticas religiosas. Apoyan su denuncia en supuestos casos de acoso por parte de las fuerzas de seguridad. Muchos observadores del interior del país consideran que estas medidas nacen más bien de las políticas del Estado dirigidas a controlar el extremismo islámico que no de un deseo de impedir la práctica del islam como tal.

El 23 de enero de 2018 murieron varias personas en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los fieles que participaban en la fiesta del Timket, una ceremonia religiosa ortodoxa con motivo del Bautismo de Jesucristo, en la ciudad de Woldiya, a 500 km al norte de la capital, Adís Abeba[4]. Se dijo que, durante la procesión, multitud de jóvenes empezaron a gritar lemas en contra del Gobierno. Según informes oficiales, cuando los soldados abrieron fuego se desató la violencia y murieron 7 personas; otros medios aseguran que el número de muertos es más elevado, hasta 35. Fuentes locales indican que el incidente no tuvo connotaciones religiosas; consideran que fue el resultado de la oposición local, cuya población está compuesta fundamentalmente por miembros de la etnia amhara, al Gobierno, al que consideran de mayoría tigray. Enfrentamientos similares se habían producido en diciembre de 2017 en la misma región, sin estar relacionados con ninguna ceremonia religiosa.[5]

Futuro de la libertad religiosa

La situación se ha mantenido estable durante el período estudiado, en lo que respecta a la libertad de creencias. No se han registrado incidentes especialmente preocupantes. Por lo general, las confesiones religiosas pueden desarrollar sus actividades sin restricciones dignas de mención, aunque algunos grupos minoritarios manifiestan que perciben un trato discriminatorio. El caso de la detención de activistas musulmanes y el control que el Estado ejerce sobre sus comunidades parecen estar legitimados por motivos de seguridad más que por la voluntad de limitar las actividades religiosas. Lo más probable es que esta actitud de respeto a la libertad religiosa continúe, al menos, en los próximos años.

Notas finales / Fuentes

[1] V. Ethiopian Constitution (‘Constitución de Etiopía). Pensilvania: Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Pensilvania. [En línea]. Disponible en: <http://www.africa.upenn.edu/Hornet/Ethiopian_Constitution.html>. [Consulta: 8 febrero 2018]. Tanto el preámbulo como los artículos citados de la Constitución etíope han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[2] V. G. Prunier y É. Ficquet (eds.), Understanding Contemporary Ethiopia. Londres: Hurst & Company, 2015.

[3] Datos procedentes de una conversación mantenida el 24 de junio de 2018 con un sacerdote expatriado que ha trabajado en Etiopía durante más de treinta años.

[4] V. Aaron Maasho, «Weekend clashes during Ethiopia religious festival leave seven dead». Reuters, 22-1-2018. [En línea]. Disponible en: <https://uk.reuters.com/article/uk-ethiopia-violence/weekend-clashes-during-ethiopia-religious-festival-leave-seven-dead-idUKKBN1FB253>. [Consulta: 8 febrero 2018].

[5] V. Ethiomedia, 22nd January 2018

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