Persecución / Deterioro

Birmania (Myanmar)

Religión

54.363.000Población

676.577 Km2Área

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homekeyboard_arrow_rightBirmania (Myanmar)

Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

La Constitución de Birmania (Myanmar)[1], elaborada por el régimen militar y promulgada en 2008, protege la libertad de religión de sus ciudadanos, declarando en su artículo 34 que «todos los ciudadanos tienen el mismo derecho a la libertad de conciencia y el derecho a profesar y practicar una religión, sujetos al orden, la moralidad o la salud públicos y al resto de las disposiciones de esta Constitución». El artículo 362 reconoce «el cristianismo, el islam, el hinduismo y el animismo como religiones que existen en la Unión en el momento de entrar en vigor esta Constitución». No obstante, el artículo 361 manifiesta la «posición especial del budismo como fe profesada por la gran mayoría de los ciudadanos de la Unión».

El artículo 364 prohíbe «el abuso de la religión por motivos políticos» y establece que «cualquier actividad dirigida, o que pueda dirigirse, a fomentar los sentimientos de odio, enemistad o discordia entre comunidades o sectas raciales o religiosas es contraria a esta Constitución. Se promulgará una ley que penalice dicha actividad».

Además de la Constitución, las secciones 295, 295 A, 296, 297 y 298 del Código Penal[2] birmano se refieren a la religión y prohíben las ofensas o insultos religiosos. Son parecidas a las leyes de blasfemia de otros países. La sección 295 versa sobre los actos de destrucción, deterioro o profanación de lugares de culto; la sección 295 A, sobre los insultos a la religión; la sección 296, sobre la perturbación de reuniones religiosas; la sección 297, sobre la invasión de lugares de culto, y la sección 298, sobre la ofensa a los sentimientos religiosos de otra persona. Todos estos actos conllevan penas de prisión y multas de entre uno y dos años.

En 2015, el anterior Gobierno de Birmania promulgó un paquete de cuatro leyes conocidas como Leyes de Protección de la Raza y la Religión[3], que actualmente siguen en vigor. Estas leyes recogen, entre otras cosas, la normativa que establece cuáles son los requisitos para registrar matrimonios entre hombres no budistas y mujeres budistas, estipulando las obligaciones que debe cumplir el marido no budista y las sanciones en caso de incumplimiento, así como la normativa sobre la conversión religiosa y los requisitos para que un organismo gubernamental apruebe las conversiones.

El Departamento para la Perpetuación y Difusión de la Sasana (enseñanza budista), del Ministerio de Asuntos Religiosos, supervisa las relaciones del Gobierno con los monjes y las escuelas budistas. Y el Comité Estatal de Coordinación de la Sangha de los Monjes supervisa a las nueve órdenes aprobadas en el país. El Gobierno prohíbe cualquier organización de monjes budistas fuera de las nueve órdenes monásticas reconocidas[4].

Incidentes

Desde 2012, una gran campaña de odio, discriminación y violencia antimusulmanas ha barrido el país, dirigida por un movimiento nacionalista budista militante conocido como Ma Ba Tha, (que podría traducirse como ‘Comité Budista para la Protección de la Raza y la Religión’)[5]. En junio y octubre de 2012, y nuevamente en octubre de 2016 y agosto de 2017, el pueblo rohinyá, predominantemente musulmán, fue objeto de graves actos de violencia que dejaron cientos de miles de desplazados y numerosas informaciones sobre asesinatos, violaciones, torturas, arrestos arbitrarios y destrucción de propiedades. Aunque la violencia inicial de 2012 fue instigada sobre todo por los residentes budistas de un pueblo de Rajine, con la connivencia de las fuerzas de seguridad, en 2016 y 2017 el Ejército de Birmania desencadenó una gran ofensiva militar. Se dice que los ataques del ejército respondían a los supuestamente perpetrados en los puestos fronterizos por un nuevo grupo armado rohinyá conocido como el Ejército de Salvación Rohinyá de Arakan. Algunas informaciones indican que este grupo fue el responsable de una masacre de hindúes[6].

En torno a unas 688 000 personas han huido de Birmania a Bangladés desde agosto de 2017, como consecuencia de lo que actualmente se reconoce como campaña de limpieza étnica del Ejército de Birmania[7]. Hay que sumar esta cifra a los 200 000 refugiados rohinyás que ya estaban en Bangladés. Se ha sabido que entre agosto y noviembre de 2017 los militares prendieron fuego a unos 354 pueblos[8]. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha calificado la crisis de «limpieza étnica de libro», mientras la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Birmania ha señalado que la situación tiene «todas las características de un genocidio». Por su parte, el Comité de Desarrollo Internacional de la Cámara de los Comunes del Reino Unido ha comentado que estamos ante «una limpieza étnica del pueblo rohinyá a largo plazo, sancionada y deliberada por parte del Estado»[9].

Para los rohinyás, como para muchos otros grupos étnicos minoritarios de Birmania, la religión, la etnia y la política están estrechamente entrelazadas. Por ello, tal y como señala en su informe el Departamento de Estado de los Estados Unidos, resulta muy difícil determinar en muchos de los casos que la motivación de tales incidentes sea solo la religión.[10]. No obstante, esta es, sin duda, uno de los factores más importantes.

Según la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, por sus siglas en inglés), «de los miles de problemas en el ámbito de la libertad religiosa a los que se tuvo que enfrentar el Gobierno de Birmania (también conocido como Myanmar) en 2017, la crisis del estado de Rajine ha sido el más grave», pero no el único[11]. Las minorías religiosas y étnicas de todo el país siguen enfrentándose a grandes dificultades. En abril de 2017, dos madrasas fueron clausuradas por las autoridades de Rangún debido a la presión de los nacionalistas budistas. Al menos 21 pueblos del país han sido declarados «zona sin musulmanes», y estos cada vez encuentran mayores obstáculos para conseguir documentos de identidad, restaurar o reconstruir mezquitas deterioradas o reunirse para rezar[12]. En abril de 2018, siete musulmanes fueron condenados a tres meses de prisión por organizar oraciones en el municipio de Tharkayta, en Rangún[13].

En algunas zonas, también los cristianos se enfrentan a restricciones cada vez mayores, entre ellas, lo que la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional describe como «trabas burocráticas y presión social que hace difícil reunirse en público para rezar o conseguir licencias para construir iglesias»[14]. Así, por ejemplo, en diciembre de 2017 cristianos de etnia chin de la localidad de Kan Thar Tract, en la división de Magwe, recibieron una carta de las autoridades locales en la que se les notificaba la prohibición de una reunión de oración durante la Navidad porque iba a celebrarse en una vivienda particular[15].

Los cristianos que viven en las zonas de conflicto étnico, sobre todo en el estado de Kachin y en el norte del estado de Shan, en ocasiones son utilizados como parte de un conflicto más amplio. Desde que en 2011 se rompió el alto el fuego entre el Ejército de Birmania y el Ejército para la Independencia de Kachin (KIA, por sus siglas en inglés), se han destruido unas 66 iglesias, según la Convención Baptista de Kachin, y unos 100 000 civiles siguen desplazados. En octubre de 2017 condenaron a dos baptistas de Kachin, Dumdaw Nawng Lat y Lang Jaw Gam Seng, a penas de prisión de cuatro años y tres meses, el primero, y dos años y tres meses, el segundo. El motivo, haber acompañado a unos periodistas de la zona a visitar la iglesia católica de San Francisco Javier en Mong Ko, después de haber sido bombardeada por el ejército birmano en el transcurso de un ataque aéreo. Quedaron en libertad en una amnistía que se concedió en abril de 2018.

La presión sobre los budistas que trabajan en defensa de la libertad de religión también es muy fuerte. En 2015, Htin Lin Oo, budista e importante miembro de la Liga Nacional para la Democracia, pronunció un discurso en el que defendía que los monjes budistas que incitan al odio y la violencia no actúan en coherencia con las enseñanzas del budismo. Lo condenaron a dos años de prisión conforme a las secciones 295 A y 298 del Código Penal, por «insultar» al budismo. En julio de 2017 arrestaron a Swe Win, editor del Myanmar Now, por presunta difamación en Internet al haber criticado a U Wirathu, el monje budista nacionalista militante más conocido[16].

Los activistas interreligiosos también se enfrentan a grandes problemas. Zaw Zaw Latt y Pwint Phyu Latt, musulmanes que trabajan fomentando actividades interreligiosas, fueron condenados a prisión en 2015, aunque en mayo de 2017 el entonces presidente Htin Kyaw les concedió el perdón y los pusieron en libertad, junto a otros 259 presos[17].

A pesar del clima de intolerancia religiosa, la visita del papa Francisco a Birmania en noviembre de 2017 fue bien recibida y el Papa pudo celebrar una misa al aire libre, a la que asistieron unas 150 000 personas. Se reunió con el consejero de Estado de Birmania, la jefa de facto del Gobierno (Aung San Suu Kyi), el entonces presidente Htin Kyaw y el jefe de las Fuerzas Armadas (el general en jefe Min Aung Hlaing). Atendiendo a las indicaciones de la Iglesia local, el Papa no mencionó directamente en público a los rohinyás, término que no habría sido bien aceptado ni por el Gobierno ni por gran parte de la sociedad, si bien manifestó su preocupación por la situación de este pueblo en conversaciones en privado y se reunió en Bangladés con refugiados rohinyás, a quienes saludó con las siguientes palabras: «La presencia de Dios también se llama rohinyá». Les pidió perdón diciendo: «Vuestra tragedia es muy grande. Pero hay espacio en nuestro corazón para vosotros. En nombre de todos, de aquellos que os persiguen, aquellos que han hecho el mal, especialmente por la indiferencia del mundo, os pido perdón»[18]. Anteriormente, el papa Francisco ya había hablado del tema, por ejemplo en febrero de 2017, cuando pidió que se rezara «por nuestros hermanos y hermanas rohinyás, expulsados de Myanmar… Son torturados, asesinados, simplemente por seguir con sus tradiciones, su fe musulmana»[19]. Durante su visita a Birmania, el Papa se reunió con los líderes religiosos de todas las comunidades, incluido el Consejo Supremo de la Sangha de los monjes budistas; pronunció un discurso ante funcionarios del Gobierno, diplomáticos y miembros de la sociedad civil, y en todas sus apariciones públicas llamó insistentemente al respeto a la libertad religiosa, a los derechos humanos y a la paz[20].

En mayo de 2018, los obispos de Birmania se reunieron con el papa Francisco en su visita ad limina. Los obispos de las diócesis del estado de Kachin y de la zona norte del estado de Shan pidieron al Papa que rezara públicamente por las víctimas del conflicto del norte de Birmania[21], y el cardenal Charles Maung Bo solicitó al Vaticano que convocara una conferencia para abordar la difícil situación de los rohinyás[22]. Posteriormente, también en mayo, el cardenal Bo estuvo al frente de una delegación interreligiosa internacional de Religiones por la Paz que visitó las zonas afectadas del estado de Rajine y se reunió con Aung San Suu Kyi. A continuación, publicaron una carta abierta en la que hacían un llamamiento a la paz[23].

En respuesta a la conferencia sobre libertad religiosa en Asia organizada en marzo de 2018 por el Instituto de Libertad Religiosa, el cardenal Bo afirmó: «El extremismo y el nacionalismo han unido sus fuerzas para elaborar un peligroso cóctel de odio e intolerancia […]. Aquellos de nosotros, o de cualquier religión o país, que creemos en la dignidad humana, los derechos humanos y libertad religiosa para todos, debemos unirnos para defender esos valores para todos y en cualquier lugar. Como ya he dicho, “es posible que la libertad de pensamiento, conciencia, religión o creencia, tal y como aparece en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sea la libertad más básica y más preciada de todas. Sin libertad para elegir, practicar, compartir y cambiar las creencias, no hay libertad”. […] Es muy importante que defendamos no solo los derechos de nuestra propia comunidad religiosa particular, sino el derecho a la libertad religiosa de todos, en cualquier lugar. […] Trabajemos juntos para acabar con la violencia, el odio y el terror en nuestra región y para construir un mundo en el que todo hombre, mujer y niño de toda raza y religión sean reconocidos como conciudadanos nuestros, y hermanos y hermanas nuestros en la humanidad. Construyamos un mundo en el que la esperanza no sea una ilusión, en el que podamos estrecharnos las manos, con independencia de la etnia o la religión, en señal de paz y solidaridad. Me comprometo a redoblar mis esfuerzos para lograr este fin, y extiendo la mano a cualquiera de mis hermanos y hermanas, de cualquier raza y religión, que se una a mí. La paz con justicia es posible. La libertad de religión o creencia para todos es alcanzable. Nuestro objetivo tiene que ser la unidad en la diversidad (en la que celebremos esa diversidad)»[24].

Futuro de la libertad religiosa

Mientras el Ejército siga detentando el poder real, los nacionalistas budistas continúen su campaña de odio y los crímenes contra la humanidad sigan impunes, habrá pocas posibilidades de proteger y fomentar la libertad de religión o de creencia en Birmania. Solo si se produce una democratización auténtica, un proceso de paz verdadero y un esfuerzo sincero por promover la reconciliación, el diálogo y la armonía interreligiosos e interétnicos, así como un esfuerzo sincero por establecer el apoyo y el espacio para que la sociedad civil y los líderes religiosos fortalezcan la noción de libertad religiosa en la sociedad, solo en ese caso podremos esperar que Birmania sea una verdadera sociedad multirreligiosa que respete y celebre el pluralismo y la diversidad.

Notas finales / Fuentes

[1] Myanmar’s Constitution of 2008 (‘Constitución de Birmania/Myanmar de 2008’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Myanmar_2008.pdf?lang=en>. [Consulta: 9 junio 2018]. Todos los artículos citados de las Constitución birmana han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[2] Myanmar: The Penal Code. En: Biblioteca en línea de Birmania/Myanmar. [En línea]. Disponible en: <http://www.burmalibrary.org/docs6/MYANMAR_PENAL_CODE-corr.1.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[3] Shameema Rahman y Wendy Zeldin, «Burma: Four “Race and Religion Protection Laws” Adopted». En: The Law Library of Congress. Global Legal Monitor, 14-9-2015. [En línea]. Disponible en: <http://www.loc.gov/law/foreign-news/article/burma-four-race-and-religion-protection-laws-adopted/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[4] V. «Burma». En: oficina de democracia, derechos humanos y trabajo del depto. de estado de los estados unidos, International Religious Freedom Report for 2017 (‘Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2017’). [En línea]. Disponible en: <https://www.state.gov/j/drl/rls/irf/religiousfreedom/index.htm#wrapper>. [Consulta: 9 junio 2018].

[5] Joe Freeman, «Can Anyone Stop Burma’s Hardline Buddhist Monks?». The Atlantic, 6-9-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.theatlantic.com/international/archive/2017/09/can-anyone-stop-burmas-hardline-buddhist-monks/538992/>. [Consulta: 9 junio 2018]. Véase también: amnistía internacional, «“Caged Without a Roof”. Apartheid In Myanmar’s Rakhine State», 2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.amnesty.ca/sites/amnesty/files/Caged%20without%20a%20Roof%20-%20Apartheid%20in%20Myanmar%20Rakhine%20State.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[6] «Myanmar: New evidence reveals rohingya armed group massacred scores in Rakhine State». En la web: Amnesty International, 22-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.amnesty.org/en/latest/news/2018/05/myanmar-new-evidence-reveals- rohingya-armed-group-massacred-scores-in-rakhine-state/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[7] V. «Burma». En: International Religious Freedom Report for 2017.

[8] Ibidem.

[9] comisión de desarrollo internacional de la cámara de los comunes, «Major changes in UK Burma policy required following Rohingya crisis», 22-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.parliament.uk/business/committees/committees-a-z/commons-select/international-development-committee/news-parliament-2017/bangladesh-and-burma-report-publication-17-19/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[10] V. «Burma». En: International Religious Freedom Report for 2017.

[11] V. «Burma Chapter». En: comisión de los estados unidos para la libertad religiosa internacional, 2018 Annual Report. [En línea]. Disponible en: <http://www.uscirf.gov/reports-briefs/annual-report-chapters-and-summaries/burma-chapter-2018-annual-report>. [Consulta: 9 junio 2018].

[12] «BHRN publishes research revealing state-led persecution of Burma’s muslim minority». En la web: Burma Human Rights Network, 5-9-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.bhrn.org.uk/en/report/20-bhrn-publishes-research-revealing-state-led-persecution-of-burma-s-muslim-minority.html>. [Consulta: 9 junio 2018]. Véase también: Persecution of Muslims in Burma. BHRN Report. [En línea]. Disponible en: <https://progressivevoicemyanmar.org/wp-content/uploads/2017/09/BHRN-Research-Report-.pdf>. [Consulta: 9 junio 2018].

[13] «Muslims Jailed for Three Months For Street Prayers». En la web: Burma Human Rights Network, 1-5-2018. [En línea]. Disponible en: <http://www.bhrn.org.uk/en/press-release/1045-muslims-jailed-for-three-months-for-street-prayers.html>. [Consulta: 9 junio 2018].

[14] V. «Burma Chapter». En: 2018 Annual Report.

[15] V. «Burma». En: International Religious Freedom Report for 2017.

[16] V. «Burma Chapter». En: 2018 Annual Report.

[17] comisión de los estados unidos para la libertad religiosa internacional, «Pwint Phyu Latt and Zaw Zaw Latt (Released)». [En línea]. Disponible en: <http://www.uscirf.gov/pwint-phyu-latt-and-zaw-zaw-latt-released>. [Consulta: 9 junio 2018].

[18] Joshua Berlinger y Delia Gallagher, «Pope Francis: The presence of God today is also called Rohingya». CNN, 2-12-2017. [En línea]. Disponible en: <https://edition.cnn.com/2017/12/01/asia/pope-bangladesh-myanmar-intl/index.html>. [Consulta: 9 junio 2018].

[19] Kimiko de Freytas-Tamura, «Pope Francis Rebukes Myanmar over Treatment of Rohingya». The New York Times, 8-2-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.nytimes.com/2017/02/08/world/asia/pope-francis-rohingya-muslims.html>. [Consulta: 9 junio 2018].

[20] Benedict Rogers, «Shouting from the heart». Catholic Herald, 21-12-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.catholicherald.co.uk/magazine-post/shouting-from-the-heart/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[21] Andrea Gagliarducci, «Myanmar’s bishops discuss China, Rohingya with Pope Francis». En: Catholic News Agency, 9-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.catholicnewsagency.com/news/myanmars-bishops-discuss-china-rohingya-with-pope-francis-21877>. [Consulta: 9 junio 2018].

[22] Nirmala Carvalho, «Myanmar cardinal says Pope Francis considering Rohingya conference». En: Crux, 23-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://cruxnow.com/global-church/2018/05/23/myanmar-cardinal-says-pope-francis-considering-rohingya-conference/>. [Consulta: 9 junio 2018].

[23] «Interfaith leaders pledge to back Myanmar peace efforts». Ucanews, 29-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.ucanews.com/news/interfaith-leaders-pledge-to-back-myanmar-peace-efforts/82438>. [Consulta: 9 junio 2018].

[24] «Cardinal Bo: Message to South and Southeast Asia Consultation». En la web: Religious Freedom Institute, 29-3-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.religiousfreedominstitute.org/blog/cardinal-bo-message-to-south-and-southeast-asia-consultation>. [Consulta: 9 junio 2018].

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