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Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

El artículo 31 de la Constitución[1] garantiza la libertad de religión y permite a los individuos manifestar sus creencias religiosas y reunirse para rezar en común, siempre y cuando no realicen ningún acto prohibido por la ley. El artículo 16 declara la igualdad legal de todas las religiones y credos; además, prohíbe las actividades religiosas que atenten contra la moral o estén dirigidas contra el Estado, su sistema político o las libertades de sus ciudadanos. El mismo artículo establece que la relación entre el Estado y las organizaciones religiosas particulares «estará regulada por la ley en lo relativo a la influencia de estas en la formación espiritual, cultural y de las tradiciones estatales del pueblo bielorruso».

La Ley sobre Libertad de Conciencia y Organizaciones Religiosas de 1992[2] define más específicamente el marco legal de las religiones en Bielorrusia. El artículo 6 estipula la igualdad de todas las religiones ante la ley. Las religiones pueden participar en la vida pública y utilizar los medios de comunicación estatales siempre que no intervengan en las «actividades de los partidos políticos u otras asociaciones públicas con fines políticos». Los artículos 14 y 15 establecen diferencias entre comunidades religiosas (organizaciones con un mínimo de 20 miembros adultos que viven en una o más localidades cercanas) y asociaciones religiosas (constituidas por 10 o más comunidades religiosas, una de las cuales, al menos, tiene que tener más de 20 años de actividad en el país). Estas últimas tienen derecho a fundar monasterios, órdenes religiosas tanto masculinas como femeninas, misiones religiosas y centros educativos. Tanto las actividades religiosas como las comunidades y asociaciones están restringidas a la zona en la que está establecido el grupo en cuestión. El artículo 25 limita, además, estas actividades a las propiedades que pertenecen a estas organizaciones o a sus miembros. En el caso de viviendas particulares, existe una serie de normativas de seguridad que la organización religiosa debe cumplir. Solo se pueden celebrar actos religiosos multitudinarios en público con la aprobación de las autoridades locales.

Por su parte, los artículos 16 al 19 de dicha ley regulan el proceso de registro de las organizaciones religiosas. El registro es necesario para que se reconozca la personalidad jurídica de la organización. Para inscribirse en él, esta debe proporcionar una serie de informaciones concretas como, por ejemplo, algunos detalles sobre sus creencias y sus fundadores. Tal y como especifica el artículo 21, la solicitud de registro puede ser denegada si las autoridades consideran que la información aportada no es satisfactoria o la doctrina profesada es contraria a la ley[3].

Conforme al artículo 13, solo los ciudadanos bielorrusos pueden dirigir organizaciones religiosas[4].

El artículo 29 limita el período de actividad de los misioneros extranjeros que no tengan la nacionalidad bielorrusa a solo un año, período que las autoridades pueden ampliar o reducir. En abril de 2017, le fue denegada la ampliación de su visado de residencia al padre Robert Macieiewski, sacerdote católico de nacionalidad polaca que llevaba más de diez años sirviendo en el país. Tuvo que marcharse de Bielorrusia; había sido párroco de Mstislav en la región de Mogilev (Mahilyow). Esta decisión se tomó dos semanas después de que el arzobispo de la diócesis, Mons. Tadeusz Kondrusiewicz, manifestara su desacuerdo con la normativa gubernamental[5]. El arzobispo explicó en un discurso en la Academia de Administraciones Públicas, pronunciado el 2 de mayo de 2017, que este es uno de los ámbitos donde existen tensiones entre la Iglesia y el Estado. También mencionó el intento de controlar las escuelas dominicales y la desigualdad en la política de matriculación que afecta a los alumnos de los colegios católicos[6].

La República de Bielorrusia y la Iglesia ortodoxa bielorrusa firmaron un acuerdo que establece una relación especial entre ambas. Aunque no se dirige de forma explícita contra otras religiones, el artículo 2 del concordato habla de cooperación «contra estructuras pseudorreligiosas que constituyen un peligro para la personalidad y la sociedad»[7].

En julio de 2016 entró en vigor la Ley de la República de Bielorrusia sobre Servicios Alternativos. Esta ley permite que quienes manifiesten objeciones a participar en actividades militares por motivos religiosos realicen actividades humanitarias en su lugar. Este avance ha tenido una gran acogida por parte de los testigos de Jehová, entre otros[8].

A pesar de esto, en Bielorrusia se observa una creciente hostilidad contra los testigos de Jehová. En marzo de 2018, una petición del sitio web Change.org solicitó al comisario de Asuntos Religiosos y Étnicos, Leonid Gulyako, la suspensión de las actividades de los testigos de Jehová hasta que no se publique el estudio que están realizando una serie de expertos en religión. La petición citaba la reciente restricción rusa a las actividades del grupo[9]. Gulyako había realizado en anteriores ocasiones comentarios negativos sobre los católicos y los testigos de Jehová, y ya había amenazado con rescindir el registro del grupo[10].

En octubre de 2017, detuvieron a dos miembros de un grupo baptista y les impusieron una multa por desarrollar actividades religiosas y distribuir folletos en la localidad de Vebel. A uno de ellos lo hirieron en la cara durante el arresto, mientras el otro perdió la sensibilidad en las manos porque las esposas le cortaron la circulación. Aunque en Bielorrusia los baptistas se niegan a registrarse por principio, no habían sufrido ninguna agresión en los últimos 10 años[11].

Vadzim Smok, coordinador del Centro Ostrogorski de Bielorrusia, indicó que, aunque el Estado bielorruso no ha condenado explícitamente todas las atrocidades del comunismo, se han producido cambios positivos; por ejemplo, el reconocimiento y conmemoración de las ejecuciones de Kurapaty durante el Gran Terror de Stalin, donde fueron asesinados un elevado número de católicos. La evaluación realizada por Smok sobre la evolución reciente de las relaciones entre la Iglesia católica romana y el Gobierno es que no solo se han intensificado las reuniones bilaterales, sino que el Estado es cada vez más consciente de la importancia de la Iglesia para sus objetivos políticos, a la vez que han aumentado los debates abiertos y hay más cuestiones difíciles que abordar.

En mayo de 2016, el presidente Lukashenko se reunió con el papa Francisco en el Vaticano para hablar sobre las relaciones bilaterales. Según las declaraciones de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la reunión se celebró en un ambiente de cordialidad y se destacó el elevado nivel de cooperación entre el Estado bielorruso y la Santa Sede[12].

Incidentes

En noviembre de 2016 tres neonazis atacaron el monumento a las víctimas del Holocausto de Mogilev, rociándolo con pintura negra. La policía investigó el caso y los responsables fueron condenados por vandalismo. Alexei Kaplan, presidente del Consejo de la Comunidad Judía de Mogilev, indicó que la aceptación o la indiferencia hacia las pintadas nazis están muy arraigadas en la población. Comentó que, aunque el monumento fue atacado por la noche, no se presentó ninguna denuncia hasta pasadas 24 horas. La policía no inició la investigación de los hechos hasta que salieron a la luz gracias a activistas y periodistas. Según Kaplan, a diferencia de la época soviética, ahora los judíos no suelen sentirse amenazados, pero mantienen un perfil bajo (por ejemplo, no colocan símbolos que permitan identificar sus instituciones como judías)[13].

Un artículo de The Times of Israel comentaba que los judíos suelen sentirse seguros en el país porque, a diferencia de Rusia o Ucrania, en Bielorrusia no se han producido incidentes antisemitas violentos. El artículo afirmaba además que, pese a que la comunidad judía de Bielorrusia se beneficia de la estabilidad del régimen, también sufre la falta de protección legal de sus centros y la falta de libertad para defenderse de los abusos. De hecho, en 2017, las autoridades de la localidad de Gomel aprobaron la construcción de un edificio de apartamentos en el lugar que antiguamente ocupaba un cementerio judío, en el que siguen enterrados los cuerpos. Esta decisión recibió numerosas críticas por parte de grupos judíos locales e internacionales. Yakov Goodman, activista judeo-americano de origen bielorruso, calificó al Gobierno de «Estado antijudío», denunciando que en Bielorrusia se menosprecian los lugares que forman parte del patrimonio de otros grupos religiosos. Otros activistas han hablado de «guerra informativa» impulsada por los medios de comunicación controlados por el Estado contra los grupos judíos que se oponen a la construcción de apartamentos en el antiguo cementerio de Gomel. Un portavoz de la embajada bielorrusa en Israel negó cualquier noción de antisemitismo de Estado y afirmó que Goodman es un «destacado creador de noticias falsas»[14].

El 29 de enero de 2018, Pavel (Ponomaryov), metropolitano de Minsk y Zaslaŭje y exarca patriarcal de toda Bielorrusia, concedió una entrevista enormemente hostil sobre la cuestión de la Iglesia greco-católica bielorrusa. Conocido por su duro discurso contra Occidente, afirmó que los «uniatas» creen en un «dios distinto» al de los ortodoxos, e insinuó que son una organización sectaria proclive a la idolatría pagana[15]. Un artículo de Dzmitry Mitskevich, analista del Belarus Security Blog y editor jefe de la revista Varta, explicó que el metropolitano Pavel se opone con firmeza al ecumenismo y que ha tratado de fortalecer los vínculos entre Bielorrusia y Rusia. En noviembre de 2017, había comparado la idea de crear una Iglesia ortodoxa bielorrusa, separada del patriarcado de Moscú, con las tentaciones del demonio. En un movimiento que los comentaristas han considerado como una forma de contrarrestar la próxima visita del Papa a Vilnius en septiembre de 2018, ha invitado al patriarca Cirilo (Kiril) de Moscú a celebrar una reunión del Santo Sínodo ruso en Minsk (Bielorrusia) en octubre de 2018[16].

En mayo de 2018, seminaristas y sacerdotes jóvenes de Bielorrusia, tanto católicos como ortodoxos, empezaron a recibir la orden de reclutamiento para el servicio militar[17]. La ley del servicio militar solo concede prórrogas a varones menores de 27 años por motivos de salud o familiares[18]. Sin embargo, los sacerdotes y seminaristas venían disfrutando el beneficio de posponer el servicio militar gracias a un decreto del Gobierno con fecha de 13 de abril de 2006. La prórroga se concede a petición de la diócesis, que envía la lista de nombres a la Comisión de Asuntos Religiosos y Étnicos, y esta, a su vez, la deriva al Ministerio de Defensa[19].

Los obispos católicos de Bielorrusia instaron al presidente Alexander Lukashenko a que liberase a los sacerdotes y seminaristas de esta obligación porque complica el funcionamiento de los seminarios y de algunas parroquias[20]. Posteriormente, se informó de la concesión de una prórroga de seis meses a los sacerdotes reclutados, tanto ortodoxos como católicos[21].

Futuro de la libertad religiosa

Un artículo del Belarus Digest[22], basado tanto en los datos del estudio del Pew Research Center sobre las restricciones a la libertad religiosa en todo el mundo en 2017 como en el Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo 2016 del Departamento de Estado de los Estados Unidos, afirma que, a nivel social, la hostilidad hacia las organizaciones religiosas es relativamente moderada en Bielorrusia y casi comparable con la de algunos de sus vecinos, con la notable excepción de Rusia y Ucrania. Por lo tanto, se han producido pocos incidentes de hostilidad social por causa de la religión.

Las acciones y la legislación del Gobierno contra las organizaciones religiosas siguen siendo el problema más importante para la libertad religiosa del país. En los dos últimos años se han observado novedades al respecto tanto positivas como negativas. Entre las primeras, destacan las cada vez mejores relaciones bilaterales entre la Iglesia católica romana y el Gobierno; la dispensa de los requisitos de visado para visitas breves a miembros del clero, y la Ley sobre Servicios Alternativos. Sin embargo, al mismo tiempo, el régimen ejerce su poder ejecutivo mediante una política de restricción hostil a las organizaciones religiosas, dejándolas en un estado de inseguridad legal constante.

Notas finales / Fuentes

[1] Belarus’s Constitution of 1994 with Amendments through 2004 (‘Constitución de Bielorrusia de 1994, con enmiendas hasta 2004’). En: Constitute Project, constituteproject.org. [En línea]. Disponible en: <https://www.constituteproject.org/constitution/Belarus_2004.pdf?lang=en>. [Consulta: 29 abril 2018]. Los artículos citados de la Constitución bielorrusa han sido tomados y traducidos de esta fuente.

[2] Law of the Republic of Belarus No. 2054-XII of December 17, 1992 [Ley de la República de Bielorrusia N.º 137-Z del 31 de octubre de 2002, revisada el 4 de enero de 2010] Sobre Libertad de Conciencia y Organizaciones Religiosas. En la web: Legislationline. [En línea]. Disponible en: <http://www.legislationline.org/documents/action/popup/id/17908>. [Consulta: 29 abril 2018].

[3] Ibidem.

[4] Ibidem.

[5] Olga Glace, «Belarus: Priest forced out after 10 years». En: Forum 18, 5-6-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2284>. [Consulta: 29 abril 2018].

[6] Vadzim Smok, «How geopolitics increases the heft of the Roman Catholic Church in Belarus». Belarus Digest, 10-11-2017. [En línea]. Disponible en: <https://belarusdigest.com/story/how-geopolitics-increases-the-heft-of-the-roman-catholic-church-in-belarus/>. [Consulta: 30 abril 2018].

[7] Agreement on cooperation between the Republic of Belarus and the Belarusian Orthodox Church (2003). En la web: Concordat Watch. [En línea]. Disponible en: <http://www.concordatwatch.eu/showtopic.php?org_id=3571&kb_header_id=13271>. [Consulta: 29 abril 2018].

[8] «Belarus: Jehovah’s Witnesses Concerns about Religious Freedom». En la web: Human Rights Without Frontiers, 28-9-2016. [En línea]. Disponible en: <http://hrwf.eu/belarus-jehovahs-witnesses-concerns-about-religious-freedom/>. [Consulta: 29 abril 2018].

[9] «Belarus: Demand to Suspend Activity of Jehovah’s Witnesses Arises in Belarus». En la web: Human Rights Without Frontiers, 21-3-2018. [En línea]. Disponible en: <http://hrwf.eu/demand-to-suspend-activity-of-jehovahs-witnesses-arises-in-belarus/>. [Consulta: 29 abril 2018].

[10] Olga Glace, «Belarus: Plenipotentiary attacks Catholics and Jehovah’s Witnesses, no religious radio». En: Forum 18, 14-3-2016. [En línea]. Disponible en: <http://www.forum18.org/archive.php?article_id=2157>. [Consulta: 29 abril 2018].

[11] «Belarus renews pressure on Baptists after 10 years without conflict». En: World Watch Monitor, 13-12-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.worldwatchmonitor.org/coe/belarus-renews-pressure-baptists-10-years-without-conflict/>. [Consulta: 29 abril 2018].

[12] «Pope Meets President of Belarus». En: Zenit, 23-5-2016. [En línea]. Disponible en: <https://zenit.org/articles/pope-meets-president-of-belarus/>. [Consulta: 28 abril 2018].

[13] Alexander Burakov, «Anti-Semitism lives on in Belarus, despite small number of Jews». Deutsche Welle, 13-6-2017. [En línea]. Disponible en: <http://www.dw.com/en/anti-semitism-lives-on-in-belarus-despite-small-number-of-jews/a-39243007>. [Consulta: 28 abril 2018].

[14] Cnaan Liphshiz, «In Belarus, some Jews don’t mind a dictator». The Times of Israel, 22-9-2017. [En línea]. Disponible en: <https://www.timesofisrael.com/in-belarus-some-jews-dont-mind-a-dictator/>. [Consulta: 28 abril 2018].

[15] «Metropolitan Paul: Orthodox and Catholics have different God». En: Belsat, 1-2-2018. [En línea]. Disponible en: <http://belsat.eu/en/news/metropolitan-paul-orthodox-and-catholics-have-different-god/>. [Consulta: 10 junio 2018].

[16] Dzmitry Mitskevich, «Russia provokes religious conflict in Belarus?». Belarus Digest, 25-4-2018. [En línea]. Disponible en: <https://belarusdigest.com/story/russia-provokes-religious-conflict-in-belarus/>. [Consulta: 28 abril 2018].

[17] «Białoruś: Klerycy oraz młodzi księża otrzymali wezwanie do wojska». Republika, 23-5-2018. [En línea]. Disponible en: <http://telewizjarepublika.pl/bialorus-klerycy-oraz-mlodzi-ksieza-otrzymali-wezwanie-do-wojska,65285.html>. [Consulta: 10 junio 2018].

[18] «Białoruscy klerycy jednak nie pójdą do wojska». Znadniemna, 29-5-2018. [En línea]. Disponible en: <http://znadniemna.pl/31239/bialoruscy-klerycy-jednak-pojda-wojska/>. [Consulta: 10 junio 2018].

[19] «Pobór do wojska kleryków zemstą za,,nieprawomyślność” biskupów?». En: Belsat, 24-5-2018. [En línea]. Disponible en: <http://belsat.eu/pl/news/pobor-do-wojska-klerykow-zemsta-za-nieprawomyslnosc-biskupow/>. [Consulta: 10 junio 2018].

[20] «Apel biskupów do Łukaszenki w sprawie służby wojskowej kleryków». Gość Niedzielny, 23-5-2018. [En línea]. Disponible en: <https://www.gosc.pl/doc/4750841.Apel-biskupow-do-Lukaszenki-w-sprawie-sluzby-wojskowej-klerykow>. [Consulta: 10 junio 2018].

[21] V. «Białoruscy klerycy jednak nie pójdą do wojska».

[22] Paula Borowska, «Religious Freedom in Belarus: worse than in Ukraine, better than in Russia». Belarus Digest, 10-5-2017. [En línea]. Disponible en: <https://belarusdigest.com/story/religious-freedom-in-belarus-worse-than-in-ukraine-better-than-in-russia/>. [Consulta: 29 abril 2018].

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