NATURALEZA DE LA PERSECUCIÓN

Persecución

SITUACIÓN RESPECTO A 2014

Sin cambios

Superficie

923,768 km²

Población 1

181,562,056

Sistema Político 3

Democracia/Autocracia

Idiomas 2
Inglés, Hausa, Yoruba, Igbo, Fulani
Religiones 4,5

Transfondo

Nigeria, el país más poblado de África (tiene más de 180 millones de habitantes), sigue en una situación de inestabilidad. El grupo terrorista islamista Boko Haram (que traducido significa básicamente “la educación occidental es pecado”) ha vuelto a redoblar el número e intensidad de sus atentados contra la población civil durante el período estudiado en este informe. Mientras tanto, la amenaza para los países vecinos por el nordeste, Níger, Chad y Camerún, cada vez es mayor. Hasta ahora el presidente Muhammadu Buhari ha ido dando pasos encaminados a cumplir su principal promesa de la campaña electoral: combatir enérgicamente contra el terrorismo[6]. Según el analista político Remi Adekoya: “El ejército de Nigeria ha ido presionando progresivamente a los yihadistas para expulsarlos de los territorios que controlaban, obligándoles a defenderse. No obstante, no ha aplastado en absoluto a Boko Haram que sigue conservando la capacidad de lanzar ataques contra objetivos fáciles”[7]. Boko Haram sigue asaltando pueblos e instalaciones para refugiados a ambos lados de la frontera nigeriana cometiendo todo tipo de saqueos, violaciones, abusos de niños y asesinatos. La existencia de una gran guerrilla teocrática transfronteriza en África Occidental sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo de la zona y supone una amenaza a la convivencia pacífica de las religiones que tradicionalmente mantenían buenas relaciones entre ellas.

Marco legal y su aplicación real

Nigeria es una república federal basada en el modelo de los Estados Unidos de América. Su lema oficial es “Unidad y Fe, Paz y Progreso”. Se rige por un modelo presidencialista, al igual que Estados Unidos o Francia, donde el jefe de Estado es el presidente de la república. Desde mayo de 2015, el presidente es el antiguo general del ejército Muhammadu Buhari, musulmán. Ya había sido jefe del Estado anteriormente, entre 1983 y 1985, como jefe de la Junta Militar que tomó el poder mediante un golpe de Estado. El vicepresidente es Yemi Osinbajo, cristiano (miembro de la Iglesia cristiana pentecostal redimida de Dios)[8]. Estas adscripciones religiosas reflejan el amplio abanico religioso del país que rota con naturalidad con cada elección presidencial.

Igual que ocurre en tantos países, en Nigeria hay una gran brecha entre lo que está consagrado en la Constitución y lo que ocurre en la realidad del país. Los principales motivos para este desajuste son que:

· el poder real está en manos de pequeños reyes (obas), que son los que, en la práctica, tienen la última palabra;

· los principados tribales, consolidados bajo el gobierno colonial británico (1860-1960) y que rara vez aceptan las leyes impuestas por el Gobierno central;

· las rivalidades religiosas y de partidos políticos, expresadas a través de “viejas cuentas pendientes de clan”, dificultan la aplicación de medidas factibles y

· los altos niveles de corrupción en el seno de las clases políticas (y en algunos casos también de las comunidades religiosas) frustran cualquier principio de “orientación al bien común”.

Se sigue discutiendo en toda Nigeria si la democracia es la estructura política adecuada para este país, el más poblado de África. También hay que tener en cuenta que este complicado sistema (que adolece manifiestamente de numerosas deficiencias) ha garantizado que Nigeria, país con tantos pueblos, culturas, idiomas y religiones distintas siga intacto a los 60 años de haber alcanzado la independencia.

Dado el largo tiempo que la religión lleva siendo fuente de conflictos en Nigeria, no hay cifras oficiales de adscripción religiosa. Cristianos y musulmanes afirman que ellos son los que constituyen la mayoría en el país. El grupo musulmán dominante es el islam suní, dividido en varias hermandades sufíes, entre ellos la tiyaniya y la qadiriya. Hay un número creciente de salafíes (como los de la chía y la izala), además de un grupo pequeño de musulmanes ahmadíes.

El cristianismo de Nigeria está constituido por las Iglesias católica, protestante y pentecostal, además de anglicanos, baptistas, metodistas, presbiterianos y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. También hay testigos de Jehová, judíos y seguidores de la fe bahaí[9].

El líder de los musulmanes es el sultán de Sokoto. Nigeria es miembro de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI). Son grupos musulmanes importantes la Yamaat Narsil Islam y el Consejo Supremo de Nigeria para Asuntos Islámicos. Los cristianos de las distintas confesiones están unidos en la Asociación Cristiana de Nigeria. El Consejo Interreligioso de Nigeria, cuyos copresidentes son los presidentes del Consejo Supremo de Nigeria para Asuntos Islámicos y de la Asociación Cristiana de Nigeria, intenta fomentar el entendimiento interreligioso ante la violencia por motivos religiosos.

Unos 25 millones de personas son católicas constituyendo la comunidad cristiana más numerosa del país[10]. Los primeros contactos con sacerdotes cristianos se remontan al año 1470[11]. El papa Pablo III fundó la diócesis de Santo Tomé y Príncipe en 1543. El clero de la Sociedad de Misiones Africanas se estableció en Lagos en el año 1860, y la Congregación del Santo Espíritu conocida como Padres del Espíritu Santo o Espiritanos en 1885. En 1960, Lagos se convirtió en la sede de la Delegación Apostólica de África Centro-Occidental. Después de la guerra de Biafra, entre los años 1967 y 1970, en la que expulsaron del país a la mayor parte de los misioneros extranjeros, las relaciones entre Nigeria y el Vaticano se restablecieron en 1976. En 1982, el papa san Juan Pablo II visitó Nigeria. Pese a tratarse de la confesión cristiana más numerosa del país en su conjunto, la Iglesia católica es minoritaria en el norte, donde la mayoría de la población es musulmana.

En las zonas del sur de Nigeria en las que están asentados los igbo, la proporción de católicos es muy alta. Desde la introducción de la sharía en el norte de Nigeria en el año 2000, el país ha sufrido un significativo incremento de la persecución a los cristianos.

A partir de 2009 se desató la violencia sectaria en el nordeste, especialmente por parte de Boko Haram. De hecho, el terror islamista no se limita solo a las comunidades cristianas. También son víctimas los musulmanes moderados: creyentes que no están dispuestos a manifestar odio contra las personas de otras creencias. El grupo se ha aliado recientemente a la organización islamista Daesh (ISIS), que aterroriza a Oriente Medio y que en 2015 ha establecido en Libia su base para el Norte de África. Al menos 17 000 personas han muerto en actos de violencia perpetrados por Boko Haram[12].

Incidentes

Dado el elevado número de ataques sangrientos de Boko Haram dirigidos, fundamentalmente aunque no exclusivamente, contra las comunidades e instituciones cristianas, difícilmente podríamos ofrecer una panorámica completa de los actos de violencia. El secuestro de las llamadas “niñas de Chibok” suscitó una gran compasión tanto en el seno de la población de Nigeria como a nivel internacional. La noche del 14 al 15 de abril de 2014, guerrilleros de Boko Haram asaltaron la escuela gubernamental femenina de Chibok, ciudad situada al nordeste de Nigeria, llevándose prisioneras a 276 niñas[13].

En mayo de 2016, el obispo de Maiduguri, Oliver Dashe Doeme, manifestó su esperanza de que se intensificase la búsqueda de las víctimas de Boko Haram. Después de que una de las niñas de Chibok escapase, el obispo recordó: “Tenemos que tener claro que aún quedan muchas más personas en manos de los terroristas”. Amina Ali Nkek, que actualmente tiene 19 años fue encontrada por un grupo de civiles en la zona del bosque de Sambisa, en el estado de Borno, en una zona fronteriza con Camerún. Los padres tuvieron que identificar a la traumatizada colegiala. La joven había dado a luz en cautividad; según los medios de comunicación, tenía a su hijo con ella. La niña rescatada informó de que seis niñas habían fallecido. Otras 219 siguen en manos de los terroristas[14].

A mediados de febrero de 2016, en el estado de Borno, al este de Nigeria, 30 personas fueron asesinadas en dos atentados. Los ataques de Boko Haram se dirigieron contra una mezquita y un pueblo. Cerca de allí, unos días antes de estos sucesos, los islamistas habían matado a los seis pasajeros de un minibús. Atentados como estos demuestran que Boko Haram dirige sus ataques cada vez con mayor frecuencia contra musulmanes. De esta manera, los terroristas están siguiendo una estrategia sin el más mínimo escrúpulo, sirviéndose de actos de violencia como advertencia para que ninguna de las fuerzas moderadas demuestre su solidaridad con las víctimas. Quienes sienten compasión se arriesgan a convertirse en objetivo de las agresiones.

Con frecuencia, los agresores dan muestra de una brutalidad extrema. Según testigos presenciales, en un ataque perpetrado a principios de febrero de 2016 quemaron vivos a unos niños. Poco antes de eso, un niño cometió un atentado suicida. Según informaciones ofrecidas por el ejército, guerrilleros de Boko Haram armados y con explosivos organizaron un atentado contra un pueblo del nordeste de Nigeria[15].

Actualmente hay 2 500 000 de personas desplazadas en Nigeria. Un informe del padre Patrick Tor Alumiki, funcionario de comunicaciones de la diócesis de Abuya, la capital de Nigeria, describió la dramática situación. En febrero de 2016, el padre Alumiki explico que, mientras el ejército atacaba a Boko Haram en el estado de Borno, al nordeste del país, el grupo terrorista preparaba nuevos atentados. Comentó: “Ahora está huyendo mucha gente de Borno. Hay miles de personas en torno a la ciudad de Abuya buscando un sitio para dormir. La Iglesia intenta por todos los medios conseguir alimentos para estas personas, además de ropa y medicinas. Estamos haciendo todo lo que podemos por ellos en esta situación”[16].

Los atentados de Boko Haram han empezado a ser menos frecuentes. La organización ya no lanza ataques contra las grandes ciudades, dedicándose en su lugar al saqueo en pueblos pequeños donde cometen varios delitos, asesinatos entre ellos. El motivo de este cambio es el éxito de la campaña militar contra la organización que está llevando a cabo el presidente del Gobierno, Muhammadu Buhari.

Viendo informes como el del padre Alumiki, sorprende que el presidente Buhari declarase en diciembre de 2015 que Boko Haram está “técnicamente” derrotado. Sin embargo, sigue habiendo horribles atentados aunque generan cada vez menos atención a nivel internacional. Es como si el mundo se hubiera acostumbrado a las noticias sobre el terrorismo en Nigeria. El interés internacional por los ataques de Boko Haram al otro lado de la frontera, en Níger, Chad y Camerún, también está disminuyendo. Por ejemplo, en febrero de 2015 Boko Haram atacó por primera vez la ciudad de Diffa en Níger, aunque fue rechazado por el ejército. Actualemente en las regiones de Diffa y Bosso hay multitud de refugiados que han huido de Nigeria viviendo en campos o entre la población local en las comunidades rurales. Más de un año después, en mayo de 2016, la situación de la seguridad ha sufrido un deterioro significativo. Según ACNUR, está aumentando el número de atentados suicidas en campos de refugiados. En abril de 2016 se cerraron dos grandes mercados por temor a los atentados. En Diffa se ha decretado el toque de queda entre las 7 de la tarde y las 5 de la mañana[17]. Karl Steinacker, representante de ACNUR en Níger declaró: “La seguridad de la región de Diffa sigue siendo tensa e impredecible”. Añadió: “Cada vez más habitantes y refugiados de la zona piden que les lleven a lugares más alejados de la frontera por miedo a que Boko Haram perpetre en Níger el mismo tipo de atentados tan frecuentes en Nigeria”[18].

Sin embargo, el conflicto se está extendiendo tanto hacia el sur como hacia el norte. Lo que aún se considera un conflicto entre granjeros asentados y pastores nómadas del sudeste de Nigeria, es más bien violencia por motivos religiosos. En abril de 2016 murieron 20 personas en una masacre perpetrada en la localidad de Nimbo. A lo largo de todo el mes siguiente se produjeron numerosas agresiones contra los granjeros de la zona. Los ataques se han atribuido a pastores de la tribu de los fulani. Se cree que estos nómadas se desplazan hacia el sur a causa de la sequia continuada en el norte. Preocupa la posibilidad de que se unan a ellos combatientes de Boko Haram para ampliar su presencia en el sur[19].

Tras las masacres del sudeste de Nigeria, el cardenal John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuya, denunció que algunas de las partes en conflicto estaban encendiendo deliberadamente “las llamas de la discordia y del odio”. El cardenal afirmó que se está haciendo cada vez más difícil predicar la unidad y el amor en una época en la que los demás defienden el enfrentamiento entre cristianos y musulmanes. Añadió que es responsabilidad del Gobierno entregar a la justicia a los nómadas asesinos, los secuestradores y los miembros de las bandas armadas[20].

El 3 de mayo de 2016, el grupo parlamentario del Partido Popular Europeo organizó en el Parlamento Europeo una conferencia sobre fundamentalismo religioso. La conferencia subrayó que el problema de los atentados extremistas se ha desplazado hacia el sur de país, por lo que ahora se dirigen con frecuencia contra los cristianos. A largo plazo, la consecuencia será la incapacidad de un número cada vez mayor de agricultores para cultivar la tierra por lo que se producirá una escasez de alimentos y llegarán el hambre y la emigración masiva[21].

Panorama de la libertad religiosa

Es difícil predecir cómo se desarrollará la situación para los grupos religiosos de Nigeria. Por un lado, el presidente Buhari parece mostrar firmeza en cuanto a la lucha contra lo que se ha convertido en terrorismo islamista transfronterizo; además, no hay señales de que Boko Haram esté a punto de abandonar su actividad terrorista. Un factor importante será la respuesta de la comunidad internacional a la crisis nigeriana. Al menos hay declaraciones de intenciones. A mediados de mayo de 2016, representantes de Estados Unidos, los países de la Unión Europea y los países fronterizos acordaron reforzar su apoyo a la lucha de Nigeria contra el terrorismo. Reino Unido pretende financiar la formación de soldados, entre otras cosas. El presidente de Francia, Hollande, anunció que su país haría un esfuerzo mayor para compartir información con las autoridades nigerianas[22].

El analista político Michel Galy, informó a Radio Vaticana de que los comunicados de Boko Haram se han hecho más internacionales y sofisticados. En algunos casos, los ataques militares de los últimos meses han conseguido debilitar y repeler a los guerrilleros, pero hablando desde el punto de vista militar, cree que Nigeria es incapaz de combatir a Boko Haram y que el ejército nigeriano es demasiado débil y con frecuencia corrupto. Afirmó: “[El ejército nigeriano] no está suficientemente equipado para hacer la guerra en este terreno. Tiene grandes dificultades para poner en práctica las declaraciones de intenciones del presidente, a pesar de que Nigeria es uno de los países más ricos del África Subsahariana. Al nuevo presidente Muhammadu Buhari tampoco le gusta oír hablar de una gran ampliación de la ayuda internacional procedente de Occidente y de las antiguas potencias coloniales”[23]. Francia aún no se ha involucrado de forma activa en la lucha contra Boko Haram, a pesar de su fuerte presencia militar en la zona, con bases militares en Gabón y la República Centroafricana. Se dice que las alianzas militares africanas con frecuencia se ven envueltas en el nacionalismo, explicó Galy, lo que impide la cooperación, especialmente entre países anglófonos y francófonos[24].

A pesar de todo el dolor y de la pérdida de confianza, especialmente el sufrido por los cristianos además de por los musulmanes moderados durante las últimas décadas, a pesar de los intentos de afirmar el dominio musulmán mediante la imposición de lasharía, Nigeria sigue siendo un país en el que la convivencia entre pueblos y religiones cuenta con una tradición larga y positiva. Actualmente, se hacen llamamientos reiterados a la reconciliación y gestos de convivencia pacífica. Por ejemplo, muchos dirigentes religiosos apoyan públicamente la tolerancia religiosa y los métodos de resolución de conflictos no confesionales. Así, en agosto de 2014 se celebró una cumbre interreligiosa; las invitaciones fueron enviadas de forma conjunta por el cardenal católico John Onaiyekan y el sultán de Sokoto, Muhammadu Saad Abubakr[25]. En la mente de muchos cristianos y dirigentes del Estado sigue firmemente arraigada la determinación compartida de preservar y configurar positivamente la convivencia entre las religiones en el Estado multiétnico de Nigeria, a pesar de la violencia y el odio, y a pesar de los intereses particulares que con frecuencia dominan la vida política de Nigeria.

Fuentes

 

[1] CIA, The World Factbook 2016, estimación de julio de 2015.

[2]  CIA, The World Factbook 2016.

[3] http://www.bbc.com/news/world-africa-13949550; https://en.wikipedia.org/wiki/Democracy_Index

[4] Cifras de 2010– Asociación de Archivos de Datos de la Religión (ARDA)

[5] Religiones tradicionales africanas

[6] http://www.bbc.com/news/world-africa-36384237

[7] http://www.theguardian.com/commentisfree/2016/mar/28/muhammadu-buhari-nigeria-problems-boko-haram-corruption

[8] http://www.vanguardngr.com/2014/12/meet-buharis-running-mate-prof-yemi-osibajo/

[9] Departamento de Estado de Estados Unidos 2016: Informe 2014 sobre Libertad Religiosa Internacional

[10] https://www.missio-hilft.de/de/laender-projekte/afrika/nigeria-1/factsheet.html

[11] cf. http://bautz.de/joomla/index.php?option=com_content&view=article&id=256&catid=84

[12] Munzinger Archiv 2016

[13]  http://www.bbc.com/news/world-africa-35979157

[14]  http://de.radiovaticana.va/news/2016/05/19/nigeria_hoffnung_bei_suche_nach_boko-haram-geiseln/1230916

[15]  http://de.radiovaticana.va/news/2016/02/02/nigeria_kirche_als_einzige_hilfe_f%C3%BCr_menschen/1205374

[16] Ibid.

[17]  http://www.unhcr.org/cgi-bin/texis/vtx/home

[18] Ibid.

[19] http://de.radiovaticana.va/news/2016/05/11/nigeria_boko_haram_wandert_gen_s%C3%BCden/1228991 as well as http://www.vanguardngr.com/2016/05/herdsmen-kill-royal-father-nephew-in-kaduna/

[20] http://de.radiovaticana.va/news/2016/05/11/nigeria_boko_haram_wan-dert_gen_s%C3%BCden/1228991

[21] Artículo inédito: ‘Humanitarian Crises in the Air in Nigeria: Threats from Boko Haram. An Intervention presented at the Conference on Religious radicalisation: The case of Boko Haram and Terrorism in Nigeria organised by EPP Group in the European Parliament, Brussels,  3rd May 2016 in the European Parliament by Rev. Fr. George Odafe, a priest of Kaduna Archdiocese and Doctoral Candidate, Gregorian University, Rome’

[22] http://de.radiovaticana.va/news/2016/05/16/nigeria_%E2%80%9Ef%C3%BCr_einen_selbstmordanschlag_braucht_es_nicht_viel/1230172

[23] Ibid.

[24] Ibid.

[25] Departamento de Estado de Estados Unidos 2016: Informe 2014 sobre Libertad Religiosa Internacional.

 

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